Impuntualidad: cómo combatirla

Muchos son quienes sufren del enojoso defecto de la impuntualidad. ¿Cómo combatirla...?

En su mayoría, quienes tienen problemas de puntualidad son las mujeres. Así lo indica un estudio norteamericano que fue efectuado hace menos de dos semanas en los Estados Unidos y que abarca un total de 455 mujeres entre 17 y 47 años.

El 86 por ciento de las encuestadas manifestó que suele llegar con retraso a las citas fijadas ya sean de trabajo o personales. El 74 por ciento de ellas mostró preocupación ya que es un defecto que se reitera y molesta y no saben cómo controlar o superar.

“Lo primero que hay que tener en cuenta para combatir este vicio es saber por qué se está generando y se reitera como parte de una rutina o forma de ser.

Hay que saber distinguir si se es impuntual por pereza, olvido o desorganización en la distribución de las tareas diarias
”, comenta la psicóloga argentina Florencia De Marco.

Una vez se sepa el origen del disturbio se podrán crear ciertas pautas para ir de a poco eliminando esta realidad que tanto hace sufrir y desesperar a quien aguarda una llegada que nunca se produce o que se realiza con demasiada tardanza.

Consejos claves para revertir la impuntualidad 

 Lo primero que hay que hacer es tener una agenda y revisarla cada hora. Al menos al principio hasta crear una rutina.

 Mantener siempre el reloj en hora y cerca.

 Instalar un sistema de alarmas que avisen una hora antes de que acontezcan las citas. Así habrá tiempo de prepararse y organizar lo que haga falta. Incluso, avisar a la persona con la que se debe reunir para avisar que acuda más tarde al encuentro y no dejar esperándola sin una respuesta.

 Levantarse más temprano por la mañana para organizar las obligaciones del día es una buena medida para evitar sobresaltos de última hora.

 Evitar las distracciones hará que se tenga más conciencia del tiempo y que se lo utilice de manera productiva y eficaz.

 Hacer el ejercicio mental de proponerse estar siempre diez minutos antes de la programación de la cita. Si un encuentro está pautado a las 20hs, hay que mentalizarse para estar allí a las 19:50 hs como si esa fuera la hora acordada.

 Es importante saber cuánto tiempo demora la realización de las tareas que se tengan en el día. Es mucho mejor exagerar el tiempo que se cree llevará una labor en especial para luego no estar necesitando más tiempo del que realmente se dispone.

Apuntar cuánto demora cada actividad es un buen modo de calcular el tiempo, por ejemplo, es bueno saber cuánto demoran las actividades de aseo, cuánto se tarda en llegar a un sitio, cuántas horas se dispensan en una tienda o supermercado y es altamente efectivo tener en cuenta la impuntualidad del otro si es que dependemos de esa persona para completar alguna tarea como por ejemplo: ir a buscar a un hijo a una actividad extraescolar, encontrarse con una persona y luego tener que apresurarse para ver a otra, etc.

 Realizar una lista de lo que no se debe olvidar en casa cuando salimos. Ejemplo: llaves, billetera, documentos, teléfono móvil, listas de compras, etc. La desorganización está íntimamente ligada a la impuntualidad.

 Escoja la ropa que se va a lucir la noche anterior. Esto hará que se pierda tiempo innecesario en probar una y otra vez diferentes atuendos en el último momento.

 El hábito de la puntualidad es un ejemplo que los niños seguirán si lo ven reflejado en los adultos. Así también se evitarán demoras como consecuencia de la desorganización de ellos.

 La impuntualidad se nota y es mal vista, sobre todo si se reitera en varias ocasiones o es un estilo de vida que hace que la persona sea identificada por este motivo.

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