Guía preventiva para hacer frente al calor

Cada año el calor intenso pone en riesgo a mucha gente porque afecta su sistema de control de temperatura. El cuerpo se enfría con el sudor, pero en algunas condiciones este mecanismo de defensa no es suficiente, y sobreviene el golpe de calor o insolación…

Son
varios los factores que afectan la capacidad del cuerpo para enfriarse cuando
hace mucho calor. Mucha humedad impide que el sudor se evapore rápidamente, por
ejemplo, pero también influyen la edad, la obesidad, la deshidratación, la
fiebre, las enfermedades del corazón, una mala circulación, quemaduras del sol
y el uso de drogas o alcohol.

Las
actividades agotadoras en el
verano deben realizarse con ciertas precauciones
que ayuden al cuerpo a enfriarse. A continuación le explicaremos como puede
prevenir, reconocer y sobrellevar los problemas de salud relacionados con el
calor.

Qué
Hacer en los Días Calurosos

La
mejor forma de protegerse durante los días de mucho calor es usar el sentido
común. Los siguientes pasos son importantes:

Tome
muchos líquidos, especialmente si está haciendo un gran esfuerzo físico (2 a
4 vasos de agua fría por hora). Las bebidas con alcohol son malas porque causan
una mayor pérdida de líquido y el agua extremadamente fría puede causar dolor
de estómago.

Las personas mayores de 65 años deben tener especial cuidado
porque con la edad el cuerpo va perdiendo su capacidad de responder a los
cambios de temperatura.

Reemplace
los sales y minerales porque se pierden con el sudor y son muy necesarios para
el cuerpo. Las bebidas deportivas ayudan a resolver este problema pero las
personas que siguen una dieta baja en sales deben consultar antes a su médico.

Use
ropa apropiada y protección para los rayos solares. La ropa debe ser delgada,
no apretada y de colores claros. Las quemaduras del sol le impiden al cuerpo
enfriarse adecuadamente. Unos 30 minutos antes de salir al sol aplíquese crema
protectora con un SPF (Sun Protection Factor, o factor de protección solar) de más de 15.

No
se esfuerce demasiado cuando esté haciendo mucho calor. Comience en forma lenta
y aumente el esfuerzo en forma gradual. Si se siente cansado, y especialmente si
se marea, se siente confundido o a punto de desmayarse, es muy importante que
interrumpa su actividad y trate de ir a un lugar fresco o, por lo menos, con
sombra.

Trate
de permanecer en lugares con aire acondicionado. Esta es la forma más segura de
evitar las complicaciones causadas por el calor intenso. Si no tiene uno, puede
buscar refugio momentáneo en algún centro comercial o biblioteca. Su
departamento de salud local le puede decir cuáles son los lugares en los que
puede buscar refugio durante las prolongadas temporadas de calor extremo. Un baño
en ducha o tina también es refrescante.

Es
importante dejar las actividades para la mañana o en el atardecer, cuando las
temperaturas no son tan altas.

Las
personas en mayor riesgo son:

  • Niños
    menores de 5 años.
  • Personas
    mayores de 65 años.
  • Personas
    con mucho peso.
  • Personas
    en una actividad que requiere mucho esfuerzo.
  • Personas
    que están enfermas o tomando medicamentos.

Y
use el sentido común. No deje a niños o animales en autos con las ventanas
cerradas. Trate de evitar las comidas calientes o pesadas. Asegúrese de tomar
mucho líquido y, sobre todo, proteja a los niños y los ancianos.

Emergencias
de Salud

Basta
con un poco de tiempo para que las altas temperaturas puedan crear un riesgo de
salud.

Golpe
de Calor

El
golpe de calor ocurre cuando el cuerpo ya no puede controlar la temperatura y
ésta comienza a elevarse rápidamente hasta 41° C (106° F). El mecanismo que
nos permite transpirar comienza a fallar y el cuerpo ya no puede enfriarse por sí
mismo. El golpe de calor puede provocar la muerte o algún tipo de incapacidad
si no es tratado en forma inmediata. Las características del mismo son las siguientes.

  • Temperatura
    muy elevada (39,5° C en la boca, ó 106° F).
  • Piel
    roja, caliente y seca (sin sudor).
  • Pulso
    acelerado y más fuerte de lo normal.
  • Dolor
    palpitante de cabeza.
  • Mareos,
    náuseas, confusión.
  • Pérdida
    de la conciencia.

Si
observa alguno de estos síntomas, busque refugio en la sombra o en un lugar con
aire acondicionado. Trate de bajar la temperatura usando cualquier método
disponible. Por ejemplo sumerja a la persona en una tina con agua fría, métala
en la ducha de agua fría, rocíela con agua con una manguera de jardín, use
una esponja mojada o cúbrala con una manta mojada y échele aire.

Siga
tratando de bajar la temperatura hasta que ésta llegue a los 38° C (101° F)
y trate de conseguir asistencia médica lo antes posible. Nunca consuma bebidas
alcohólicas.

Algunas
veces los músculos de las víctimas se contraen involuntariamente durante un
golpe de calor. Trate de que las persona no se lastime pero no coloque un objeto
en su boca o le dé de beber. Si vomita, ponga a la víctima de costado para
mantener las vías respiratorias libres.

Agotamiento
por Calor

Si
comienza a transpirar demasiado, empalidece, sufre calambres, está muy cansado, se
marea, siente náuseas o tiene vómitos, es posible que su cuerpo esté reaccionando a
una pérdida excesiva de líquido y sal por medio del sudor. Estos son los síntomas
del agotamiento por el calor.

La
piel de la víctima puede estar fresca y húmeda; su pulso rápido y débil; su
respiración acelerada y poco profunda. Si alguien que está agotado por el
calor no recibe atención médica inmediata, puede sufrir un ataque cardiaco.
Por eso busque asistencia médica inmediata si los síntomas son severos o si
padece de problemas del corazón o presión alta.

Como
siempre, una bebida no alcohólica fría, descanso, un baño con agua fresca,
ropa ligera y un lugar con aire acondicionado pueden ayudar a recuperarse.

Otros Problemas de Salud

Los
calambres afectan a las personas
que transpiran mucho durante una actividad agotadora. La falta de sal provoca
calambres en los músculos del abdomen, las piernas y los brazos principalmente.
Las personas con una dieta baja en sal deben buscar asistencia médica.

En
general, basta con interrumpir la actividad y descansar un poco para lograr la
recuperación. Hay que beber jugos o bebidas deportivas, pero si los
calambres no disminuyen en una hora, es importante visitar al médico.

Las
quemaduras no son peligrosas a
menos que sean extremas. En el caso de que un bebé menor de un año se queme
con el sol, será necesario llevarlo al médico si tiene fiebre, ampollas con
líquido o mucho dolor.

Si
alguien se quema, tendrá que evitar el sol, sumergir la parte afectada en agua,
aplicar una crema humectante (no usar ungüentos, mantequilla o pomadas) y no
romper las ampollas.

La
irritación de la piel causada por
el sudor excesivo en días muy cálidos y húmedos es común en todas las edades
pero afecta más a los niños. Es más común en el cuello, el pecho, bajo los
senos, entre las piernas y la parte interna del codo.

Lo
mejor en estos casos simplemente es buscar un lugar seco y fresco y mantener la
parte afectada seca. El talco puede dar cierta comodidad pero no es un remedio.
No use ungüentos o pomadas porque sólo conservan la humedad y el calor y
empeoran la condición.


Un último consejo

Estas
sugerencias no deben ser usadas en lugar de la atención médica. Más bien son
para ayudarle a identificar los problemas y responder rápido a ellos. La mejor
forma de evitar problemas relacionados con las altas temperaturas es quedarse en
un lugar fresco y tomar suficiente líquido.

Fuente:
NCEH (USA)

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