¡Escucha a tus hijos!

Si fuimos creados con 2 oídos y una boca, es porque debemos escuchar el doble de lo que decimos…
1. Debes dejarlo todo cuando estás hablando con ellos, incluso tu celular.

2. Escucha con los ojos. Míralo cuando te habla no cocines, ni le grites desde el baño.

3. Déjalos hablar, no los interrumpas. Escúchalos que te pueden estar diciendo más de lo que crees.

4. Prueba haciendo eco de sus palabras. Seguramente lograras que te cuente más, que es lo que necesita.

5. Pon atención e interés al mensaje. Siempre.