El ginseng asiático: una evaluación científica sistemática

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Aunque la raíz del Ginseng asiático ha sido utilizado durante siglos, había en nuestro medio poca evidencia científica que sustentara la fama que clásicamente se le atribuía.

Si bien
numerosos centros hospitalarios y afamados laboratorios de investigación bioquímica
de la China Continental han publicado cientos de artículos acerca de sus
propiedades curativas, en Occidente fue siempre costumbre tomar con escepticismo
los informes relativos a los beneficios de su aplicación terapéutica.

No fue sino
hasta el año 1999, cuando se encaró por un lado, una revisión completa de
todo lo publicado, y por el otro, un concienzudo y sistemático análisis de
todos aquellos trabajos científicos que tuvieran únicamente en consideración
las “pruebas de doble ciego” efectuadas sobre cualquier patología,
siempre y cuando el
Ginseng hubiera sido administrado solo, sin agregados o
combinaciones ajenas a él.

Finalmente,
y con un criterio sumamente estricto, fueron incluidos 16 trabajos. A continuación se detallan las conclusiones extraídas sobre 5 objetivos
terapéuticos principales.

1) Rendimiento
físico:
Se efectuó el estudio sobre más de 40 participantes, deportistas y
atletas, menores de 40 años. En el 45 % de aquellos se encontró un beneficio estadísticamente
aceptable respecto a su desempeño físico, mientras que el 55 % restante no
mostró evidencia alguna de incremento en su rendimiento atlético.

2) Desarrollo
inmunitario:
El 50 % de los estudios mostró la existencia de un aumento de los
factores de modulación inmunitaria en sangre, y en el 50 % restante no se
hallaron cambios importantes.

3) Diabetes: Se hallaron mejorías importantes en la tasa de hemoglobina
glicosilada
en pacientes portadores de Diabetes tipo II.

4) Actividad
psicomotríz y Función cognitiva:
Basados en tests aritméticos realizados a persona de edad superior a los
65 años, en el 60 % de las personas sometidas a evaluación se encontró un
beneficio estadísticamente aceptable gracias al uso del Ginseng.

5) Herpes: Se corroboró una mejoría significativa de la intensidad, frecuencia y
duración de los episodios herpéticos, comparado con los grupos que recibieron
solamente el placebo.

De esta manera, se han podido extraer algunas conclusiones interesantes,
algunas de las cuales darían un respaldo al uso clínico de esta especie
vegetal, pero es importante dejar aclarado que una sustancia medicinal, para
poder ostentar el título de “agente curativo” requiere de una
corroboración científica exhaustiva, en la cuál el porcentaje de éxitos
supere ampliamente al número de fracasos, y que además, los efectos
colaterales indeseados no sean de tal magnitud que conviertan al medicamento en
un “agente de riesgo”.

El Ginseng
asiático ( Coreano o Nepalés) posee un alto porcentaje de cafeína (no
así el de China) y de los llamados gingenósidos,
los que en conjunto le confieren su actividad tonificante y desfatigante,
pero que conviene evitar a los 2 primeros en las personas que padecen de
hipertensión arterial o arritmias cardíacas y en aquellos que sufren de crisis
maníacas o de ansiedad muy marcadas.

Referencias:

Volger BK, Pittler MH, Ernst E. The
efficacy of ginseng. A systematic review of randomised clinical trials.
European Journal of Clinical Pharmacology 1999 55: 567:575.

 

 

 

 

 

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