Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

El divorcio y los hijos

Consejos para ayudar a un niño a superar el divorcio de sus padres
  
  

El divorcio es un hecho
doloroso para toda la familia, implica siempre un proceso de sufrimiento
emocional tanto para los integrantes de la pareja como para sus hijos.

 

La ruptura de ese vínculo
amoroso representa un fuerte impacto cuyos efectos se sentirán en los miembros.

 

En la mayoría de las
situaciones ésta decisión pondrá fin a una etapa de gran deterioro de la
relación de pareja y de la armonía familiar, donde seguramente ya hubo
situaciones de incertidumbre, dolor, peleas, etc.

 

Cuando la pareja decide
divorciarse es responsabilidad de ambos padres pensar en los hijos y en como
podrá afectarle la situación, por lo tanto deberán buscar las alternativas para
evitar sufrimientos innecesarios.

 

En este momento surgen los
interrogantes de cómo enfrentar la situación y cómo manejar el tema con los
niños; lo ideal es que ambos padres sean capaces de reunirse con el o los niños
y expliquen su determinación de divorciarse.

 

El que participen ambos
padres evitará contradicciones entre las dos versiones.

 

A veces debido al deterioro
del vínculo es imposible ponerse de acuerdo para realizar juntos esta
comunicación, en estos casos y para evitar posibles desbordes entre ambos, es
aconsejable realizarlo de manera individual, acordando anteriormente algunas
pautas puntuales.

 

Frente a las preguntas
concretas y directas de los hijos, los padres deben informar de lo que sucede
con respuestas breves y claras, que satisfagan la curiosidad infantil sin
abundar en detalles penosos e innecesarios.

 

Algo importante para
transmitirle a los niños cuando se anuncia la separación es que ellos fueron
concebidos con amor. Siempre hay que dejar en claro que los niños no son
responsables de la separación, porque a veces éstos se sienten culpables por
alguna conducta inadecuada que han tenido.

 

Otro tema a tener en cuenta
es brindarles la seguridad de que seguirán manteniendo una relación con ambos
padres, y si es posible en ese momento indicarles como se manejará el régimen de
visitas.

 

Aunque el adulto lo dé por
entendido es necesario explicarle que la disolución de la pareja no afecta el
vínculo del niño con cada progenitor y de éste hacia ellos.

 

Esta información debe estar
adaptada a su edad e inteligencia. Y no debe delegarse en otras personas la
responsabilidad de enfrentar estos temas.

 

Hay determinadas posturas de
los padres que son negativas para los hijos, entre ellas podemos mencionar
algunas que se deben evitar:

 

*Competir por ganarse el
cariño de sus hijos, esto es muy negativo para ellos. A veces lo hacen a través
de la competencia económica, peleando por quién le compra los objetos más
costosos, y otras veces se convierten en padres complacientes, incapaces de
marcar límites y pautas para evitar disgustar a los hijos dentro de esta
competencia.

 

*Utilizar a los hijos
para enviarse mensajes inadecuados y con tonalidades inconvenientes, en estos
casos la lucha entre ellos continua a través de sus hijos.

 

*Las mentiras, Ej. “Papá
está trabajando”, “Papá está de viaje”, no son aconsejables, esto solo sirve
para mantener por un tiempo la ilusión de que no pasa nada, pero tarde o
temprano el niño se enterará de la verdad.

 

*Averiguar y controlar al
otro a través de los hijos, esto tampoco es conveniente, y se suele dar cuando
algunos de los miembros de la pareja no asume la separación.

 

*Mantener discusiones en
presencia de los hijos.

 

Por más que el divorcio sea
una situación difícil para los hijos no tiene porque desencadenar necesariamente
en una patología. La aparición de conflictos psicológicos surge cuando se une a
problemas anteriores, a determinadas características individuales y a un entorno
en el cual no encuentran apoyo.

 

Adaptarse a esta nueva
situación es posible si se logra mantener cierto equilibrio, si se logra brindar
a los hijos un espacio de contención y si ambos padres no olvidan que el vínculo
parental deberá mantenerse por siempre.

 

Por MARIA ISABEL CRUZ ROSSI

PSICOPEDAGOGA.



[email protected]

Fuente:

Temas de familia

Para
aprender
cómo expresar y controlar
tus
emociones
, inscríbete ahora en nuestro curso gratis
haciendo clic
aquí
.