Dolor lumbar

La sociedad hasta hace algunos años, cuando tenía algunos problemas músculo – esqueléticos se tenía que conformar con vivir con el dolor debido al poco conocimiento y medios efectivos para curarlos o acudir a algún personaje de los denominados “sobador”.
  
  

Que le aplicaba métodos con resultados dudosos

Que
le aplicaba métodos con resultados dudosos. Hoy en día los procedimientos
kinesio –rehabilitadores se han desarrollados y cuentan con un gran soporte
tecnológico.

El
dolor lumbar
es una modalidad de dolor muy frecuente, de duración generalmente
limitada y de respuesta favorable al tratamiento médico en la mayor parte de
los casos, independientemente de que sea un dolor agudo o crónico por falta de
tratamiento o por la misma enfermedad.

En
la producción de este dolor hay que evocar alteraciones inflamatorias,
degenerativas, traumáticas que pueden llegar a afectar ligamentos, músculos,
articulaciones, etc. mecanismos por los cuales también tumores, infecciones,
afecciones vasculares o neurológicas pueden reproducir el dolor.

El dolor que
con mas frecuencia enfrenta el terapeuta es el dolor de tipo mecánico donde un
esfuerzo muscular o una distensión de un ligamento puede provocar inflamación,
espasmos y rigidez de la zona muscular produciendo este tipo de dolor.

En
la valoración del dolor lumbar es muy importante hacer una consulta con un
profesional entendido de la materia que conociendo la anatomía funcional normal
realizará una buena historia clínica buscando los datos de su producción al
interrogatorio, así como con un completo exámen físico que llevarán al médico
a un diagnóstico probable, el cual tendrá que confirmar si es necesario con
estudios complementarios para instaurar un tratamiento correcto.

Una
vez con el diagnóstico correcto del problema se impone la conducta a seguir y
para eso debemos enfocar la solución con un equipo multidisciplinario.

Muchas
veces el tratamiento del dolor lumbar es mucho más complejo de lo que muchas
veces creemos, teniendo el profesional de encargarse con su arte y sabiduría,
con su experiencia y perseverancia de crear la sensación de comodidad y
seguridad que cada vez se irá incrementando en la medida que avance el
tratamiento y le podamos dar al paciente la excelencia de nuestros cuidados.

En
forma general el enfoque del tratamiento tiene dos tiempos:

En
el primer tiempo será para aliviar el enfermo por lo que usaremos distintos
procedimientos como son las técnicas de relajación y antálgicas donde se
incluyen masaje, calor, electroterapia, hidroterapia, fangoterapia,
magnetoterapia, etc., como también le brindaremos consejos muy útiles sobre
determinados movimientos y posiciones para no reproducir el dolor.

El
segundo tiempo del tratamiento tratamos de eliminar los posibles factores
residuales mediante ejercicios de flexibilización, tonificación muscular y
reeducación postural.

Es
de señalar que en el transcurso del tratamiento, sobre todo al comienzo del
mismo y dependiendo siempre de las características individuales de cada enfermo
usamos medicamentos como los antiinflamatorios no esteroideos u otros procederes
como bloqueos y si es necesario cirugía, teniendo en estos últimos casos también
que ser complementado con rehabilitación postoperatoria.