Documentos básicos para investigar apellidos hispanos.

Le decimos por dónde empezar a buscar a su antepasado español.

Pese a que las características del mal de ojo están bien definidas desde tiempos inmemoriales

En primer lugar distinguiremos unos documentos básicos que son fundamentalmente las partidas dentro de las cuales podemos distinguir las Actas o partidas civiles, y Actas o Partidas Religiosas

Por otro lado, las actas de carácter civil existen desde la creación en España en 1.870 del Registro Civil, por tanto las partidas de fecha posterior a esta podremos buscarlas en las oficinas del Registro Civil o en las Oficinas Consulares de la ciudad o pueblo que nos interese.

En algunos ayuntamientos existía un tipo de registro anterior a esa fecha, pero no es lo habitual, en Madrid, por ejemplo, se puede encontrar documentación desde 1.840.La partida de nacimiento nos informa sobre la fecha, el lugar, legitimidad, nombre, origen, profesión y domicilio de los padres, abuelos.

La partida de matrimonio nos da el nombre de los contrayentes, estado civil, padres y testigos, lugar y fecha, si han otorgado capitulaciones matrimoniales y ante que notario. La partida de defunción, nos precisa la fecha, lugar, nombre, edad; y puede decir si ha otorgado testamento y ante que notario y en que fecha, lugar del entierro, causas del fallecimiento, con quien estaba casado, cuantos hijos deja, etc…

Las actas de ciudadanía son otros documentos civiles que pueden ser de interés para nuestra investigación. Son los documentos y expedientes de ciudadanía otorgados por: las embajadas, policía y el Registro Civil. En estos expedientes figurará la partida de nacimiento, y datos sobre las circunstancias familiares.

Además, las actas o documentos  religiosos nos sirven para la búsqueda de partidas de fecha anterior a 1.870, habrá que dirigir la investigación a los Archivos de las Parroquias, a los Archivos Diocesanos y a los Archivos Castrenses.

Los Archivos Parroquiales existían desde mucho antes del Concilio de Trento, que estableció la obligación de las parroquias de mantener de manera regular y continua un censo de los bautizos, matrimonios y actos religiosos que se celebraran en las Parroquias.

Los decretos del Concilio de Trento tienen aplicación total en España a partir de la disposición de 12 de julio de 1.564, dictada por Felipe II. Antes de esa fecha en algunas parroquias ya se recogía testimonio de dichos actos en libros sacramentales correspondientes a bautizados, casados y difuntos a partir de mediados del siglo XV.

Las partidas sacramentales son la base de la investigación y siempre hay que pedirlas literales para que figure toda la información. Dan muchos datos, algunas incluso hablan de pertenecer o no la persona a un mayorazgo, ser investigado o condenado por la inquisición etc…

Estos documentos o partidas religiosas como la partida de bautismo suelen ser bastante pobres en datos, figuran los nombres del nacido, el padre, la madre, si es ilustre, sino ni figura, a medida que va avanzando el tiempo, constan los abuelos, títulos, canónigos que asisten al bautizo, con sus títulos, los padrinos con su profesión, los domicilios etc…

La partida de matrimonio consiste en dos tipos de asientos relacionados: El asiento de velaciones y el asiento de matrimonio, si se ha perdido el acta de matrimonio civil o canónigo, existe la posibilidad de encontrar la de velaciones, que se efectuaba hasta 1.955 más o menos. Las más antiguas son pobres en datos.