Dele una oportunidad a su creatividad: pinte

No hay excusas para no animarse a iniciar esta actividad, sólo trabas interiores. Rompa esas barreras y vénzalas. El beneficio será doble.

¿El escollo para adentrarse en el universo propio de la pintura es una cuestión de falta de tiempo? ¿No habrá mucho de pretexto? Intentarlo cuesta poco y nada.

Darse ese espacio de tiempo no es algo tan traumático, es una nueva puerta por abrir, distinta a las que tuvimos en otros tiempos.

Sus hijos, sus nietos o sus amigos le van a reprochar que les reste tiempo a ellos. Y no les estará restando tiempo, porque les va a brindar más de sí mismo.

Personas con profesiones tradicionales inconclusas, altos ejecutivos de importantes empresas. Abogadas, secretarias ejecutivas, encargados de puestos de alta responsabilidad, jubilados, amas de casa.

Somos ante todo individuos que necesitamos hacer catarsis de nuestros asuntos cotidianos: sobre horarios, urgencias, responsabilidades, las pautas sociales, los tiempos libres, la rutina. Y qué mejor que a través del gesto liberador de una Pincelada, es solamente un instante.

Si sale bien, o sale mal, no se pierde nada y se gana mucho en el intento.

Ir explayándose poco a poco sobre las estructuras de un lienzo, no es un paso tan traumático, es cambio creativo, nuevo, un misterio a ir descubriendo.

Lo importante es decirse a sí mismo:

– “Siempre me gustó, siempre admiré a quienes lo hacen. Pero las ocupaciones me absorbían todo el tiempo. Hoy sin embargo lo tengo o me lo puedo dar. Hoy lo voy a hacer”.

Algunos piensan:

– “Siempre me gustó, siempre admiré a quienes lo hacen, pero no es para mí. Ver un cuadro, sea del estilo que sea, me atrapa, me maravilla”. Pero quizás, salvando las distancias, la concreción de su propio trabajo, lo pueda llenar de alegría, de aquella del haber podido hacerlo, de ver lo propio reflejado en material.

¿Qué es lo que concretaré en primer término?

El haber vencido el miedo, el conflicto y el haber comenzado a descubrir cosas propias que desconocía o que le provocaba pudor destapar.

Nunca existe una única fundamentación lógica, de por qué se quiere hacer algo, por ejemplo pintar.

Puede ser por soledad y apatía, y al ponerse uno en contacto con otras personas que están en la misma actividad, encontrará el estímulo necesario para intentarlo y a su vez un grupo de referencia con cosas en común y otras para compartir.

Y ya que hablamos de aumentar la creatividad, ¿qué mejor que aprovechar nuestro curso gratis de Visualización Creativa? Inscríbete ahora haciendo clic aquí.