Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Cuando el tiempo es oro

Si desea introducirse en el coleccionismo de relojes, no pierda más el tiempo y destine unos minutos a leer esta nota….
  
  

Coleccionar relojes es,
valga la ironía, un hobbie que data de largo tiempo. Mediante esta práctica, se
pueden atesorar objetos que tienen dos tipos de valores: tanto funcional como
económico.

Sin embargo, en
muchos casos, tampoco importa si el reloj está o no en funcionamiento. Mucho de
su valor, proviene también de su antigüedad, así como del aspecto general del
reloj.

Unos de los
modelos favoritos entre los coleccionistas, son los relojes de pared y de
estante. Entre 1840 y 1880, estos relojes se fabricaron en una gran variedad de
estilos y dimensiones, incluyendo los modelos banjo, doble decker, y beehivie.

Muchos de estos
relojes, tenían características únicas, tales como paneles reversibles,
pintados, o grabados al cristal. Un verdadero hallazgo, podría ser encontrar la
tarjeta original dentro del reloj, que llevaba a menudo el nombre de Seth Thomas
o Chauncy Jerome, dos de los principales fabricantes de relojes norteamericanos
de pared.


Sin dudas, otro
de los modelos preferidos es el clásico reloj cu-cu. Muchos de estos relojes
fueron traídos de la Selva Negra de Alemania, hasta que comenzó la Segunda
Guerra Mundial. Cuando revise los relojes cu-cu antiguos, busque que sus
características únicas, tales como las alas y los picos movibles de los pájaros,
estén en buen estado. Cuanto más único sea el reloj, mayor será su valor.

En el caso de
que se interese por coleccionar relojes en escala más pequeña, debe saber que la
fabricación de relojes pulsera y relojes de alarma, tuvo tendencias únicas de
diseño para cada década. Muchas veces se puede determinar la fecha de
fabricación del reloj revisando las inscripciones o grabados en el reverso
externo. Las marcas más buscadas por los coleccionistas, son, entre otros, los
Piguet, Mercier, Baume y Rolex.

Las casas
especializadas, las subastas y las tiendas se segunda mano, son una gran fuente
para localizar este tipo de relojes. Esté también siempre atento a las ventas de
usados en los parques y plazas. Mucha gente desecha estos tesoros simplemente
porque les da mucho trabajo guardarlos. Lo que no saben es que, incluso aunque
no hagan “tic-tac”, podrían tener muchísimo valor.