Cuando cuida su jardín: ¿le produce alergia?

En ocasiones el trabajo en el jardín suele producir y profundizar alergias dado el contacto permanente con las plantas. Si usted es propenso, sepa cómo actuar para no padecerlas.

¿Estornuda seguido? ¿Tiene los ojos llorosos y salpullidos en la piel? ¿Está todo el día sonándose la nariz?. No se convierta en una víctima de la alergia, disfrute del cuidado de su jardín sin sufrir consecuencias sobre su salud.

Uno de los mayores flagelos del jardinero, las alergias se vinculan con el polen de las plantas, el polvo, las esporas de los hongos, y la picadura de insectos.

Son frecuentes los ataques de asma en aquellas personas que ya lo padecen, agravados por el contacto con el polen y las esporas.

Otras experimentan alergias en la piel como resultado del contacto con las plantas u otros factores irritantes (dermatitis de contacto), a lo que puede agregarse la exposición al sol (fotodermatitis).

El ser propenso al asma o a la alergia no significa que el jardín sea un área prohibida, siempre que se haga lo necesario para disminuir al mínimo posible los factores que las desencadenan.

En el caso en que los árboles, arbustos, césped, y otras plantas alrededor de su casa agraven sus alergias, considere la posibilidad de realizar algunos cambios en la disposición de su jardín. Es tarea sencilla diseñar un paisaje de bajo poder alergénico.

Cómo evitar las plantas alergénicas

Cuando planee trabajar en el patio o jardín, siga estas sencillas instrucciones para evitar la exposición a los alergenos más comunes:

* Conozca sus alergias, incluyendo cómo y por qué ocurren. Por ejemplo, si se agrava más su padecimiento en una estación particular del año, disminuya las actividades de jardinería en esa época.

* Evite las labores por la mañana temprano y durante la siesta, cuando los alergenos están en sus niveles máximos.

* Trabaje cuando los niveles de polen son más bajos: después de una lluvia, o en los días sin viento y nublados. Verifique la cantidad de polen registrada en el día en Internet, periódico o radio locales o noticieros de televisión (si existe información disponible para el lugar en el que usted vive).

* Tome su medicación para la alergia antes de salir al aire libre. Consulte a su alergista para ver si es necesario otro tipo de tratamiento.

* Lleve una máscara que filtre el polen.

* Use zapatos, guantes, y antiparras o lentes de sol.

* Quite las plantas o características del jardín que agraven las alergias. Los setos y el abono orgánico albergan polen y moho.

Cubra con grava los lugares de tránsito, embaldose sus áreas de esparcimientos o aquellas no dedicadas al cultivo en las que pasará más tiempo, y reemplace un área de césped con una fuente o estanque para minimizar la presencia de irritantes.

* Trate de que otra persona se encargue de cortar el césped, rastrillar las hojas, desmalezar y de realizar cualquier otra tarea de mantenimiento.

* Resista la tentación de oler las flores, si la fragancia o el polen le traen inconvenientes.

* Evite usar pesticidas y herbicidas. Sustitúyalas con alternativas no tóxicas.

* No cuelgue a secar la ropa (incluyendo sábanas y toallas) en el jardín

* Dúchese y cámbiese de ropa después de trabajar en el patio.

*Elija plantas de bajo poder alergénico. Elija las anuales polinizadas por insectos y las perennes y variedades de árboles hembra (variedades estériles o femeninas).