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Cómo tratar a tu ex

Las relaciones del pasado pueden llegar a perturbar de modo exagerado la vida. ¿Cuáles son los errores que se cometen y que hacen que el vínculo con un ex sea cada vez más complejo?

 

La relación con un ex amor debería ser cordial, pero no siempre existe esta posibilidad, mucho menos cuando uno de los dos integrantes de la pareja rota sigue aún enamorado. La situación empeora si uno de los miembros ha podido rehacer su vida y ha encontrado un nuevo amor.

“Ante un quiebre emocional, hay que ponerse en marcha rápidamente. No hay que dormirse en los laureles para que gane el desgano, la apatía, la bronca, los celos o el resentimiento hacia quien fue nuestra pareja y hacia su nueva novia o novio.

Lo más sano es hacer el duelo, repasar lo que ha pasado y activarse. Retomar actividades abandonadas, recuperar la vida social que se ha ido perdiendo y rearmarse para cuando llegue otra oportunidad”, aconseja la psicóloga española Rut Villaverde. Lo peor que un ex puede hacer es seguir revoloteando alrededor de un amor perdido.

“Si nuestra ex pareja ha formado una nueva pareja y familia, lo más digno es dar un paso al costado. Mucho más si hay hijos en común ya que éstos no tienen que convertirse en el botín de guerra o en excusas para sacar ventaja.

Vemos constantemente cómo mujeres u hombres despechados son capaces de postergar su propia felicidad por estar centrando la energía en una situación que ya no tiene marcha atrás. Hay ex parejas que son muy molestas, saben muy bien por dónde y cómo atacar y pueden llegar a ser muy dañinas si nadie les pone un freno”, reflexiona la especialista.

Errores que se suelen cometer entre ex:

1.- Pensar que todavía se debe seguir presente uno en la vida del otro. “Hay límites que hay que respetar, sobre todo si ya hay terceros incluidos en la historia. Hay ex parejas que siguen llamándose cariñosamente como lo hacían cuando estaban juntos, se llaman constantemente en busca de apoyo, protección o ayuda y aunque es siempre conveniente tener una buena relación, estos ejemplos me parecen demasiado.

Para que la relación pasada sea sana, cada quien debe ocupar el rol que decidieron que querían tener. Si hay una ruptura hay que respetarla y no asumirla a medias ya que estas situaciones confusas solamente ocasionarán perjuicio”, relata la profesional.

2.- Darle demasiadas oportunidades a la ex pareja: “La excusa perfecta para estar presente es la de los hijos en común y la cantidad de años pasados juntos. Yo me pregunto, ¿en el momento en el que ambos integrantes del vínculo estaban pensando en romper, no pensaron en los hijos en común y la enorme cantidad de años juntos?

Creo que hay mucha hipocresía y nadie se quiere desligar del todo del otro ya sea por egoísmo, impotencia, celos o envidia. Hay que ser francos porque si hay que entender qué es lo que está ocurriendo es mejor jugar con las cartas sobre la mesa y saber a qué nos estamos ateniendo.

Hay que poner límites, distancia por más dolorosa que sea. Al final de cuentas, nadie los obligó a separarse y cada uno tiene derecho por separado a recomponer su vida afectiva.”, destaca la psicóloga.

3.- Sentirse responsable por el otro aunque ya no forme parte de nuestra vida: “La culpa es uno de los vicios más desagradables y difíciles de erradicar de la vida de una persona. Hay ex parejas que se encargan muy bien de cumplir el rol de víctimas. No tienen responsabilidad de nada y toda la culpa es siempre del otro.

Si se cree todo aquello que una persona despechada y dolida es capaz de decir, estaremos entrando en su peligroso juego y de antemano estaremos vencidos. Cada quien es responsable de su propia vida y de sus actos.

Se supone que las personas adultas somos capaces de afrontar y salir de las dificultades como mejor podamos sin tener que depender de nadie que nos sirva de tabla de salvación. Lo importante a considerar es que en este tipo de problemáticas, si uno no quiere, dos no pueden.

Si una ex pareja reclama, pero el otro hace caso omiso a estas solicitudes, la indiferencia terminará por solucionar el problema. El inconveniente reside en contestar cada una de las peticiones, salir siempre a solventar los problemas del pasado y estar presente en la vida de esa persona de manera pasiva porque aunque no sea uno el que llame o dé el primer paso, es quien responde y está siempre disponible.

Quien tiene las herramientas de poder solucionar el problema, en todo caso, no es quien pide, sino el que siempre da”, finaliza diciendo la profesional.

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