Cómo tener vida social si se es madre

Uno de los inconvenientes que surgen cuando llegan los hijos, es el aislamiento que pueden sufrir las madres. ¿Cuál es la mejor manera de ocupar el tiempo libre y retornar a la vida social?
  
  


La falta de vida social se puede superar si se tienen en cuenta algunas
sugerencias que pueden hacer más liviana la carga que produce la soledad.


1.- Organizar el tiempo para tener momentos de
ocio: la planificación del día es
imprescindible si lo que se pretende es poder disponer de tiempo libre para
poder dedicarse a conocer a otra gente y establecer así un vínculo de amistad.


2.- Dejar la culpa de lado: dejar a los niños unos minutos u horas con otra
persona no tiene por qué despertar culpa.


Más allá de lo que dictamine la sociedad o personas cercanas con respecto a las
propias decisiones, es importante como madre y mujer poder tener ratos de ocio y
entretenimiento ya que son estos los momentos que ayudan a elevar la frescura,
aliviar tensiones y poder tener mejor humor para enfrentar el día a día y la
rutina.


3.- Acercarse a las otras madres: momentos no faltan para poder provocar un
encuentro. “En estos casos, lo mejor es establecer una conversación causal
cuando se va a buscar a los niños al colegio.

Intentar conocer más en profundidad a los padres de los mejores amigos de los
hijos. Es una forma sencilla y natural de poder vincularse.

De a poco, se podrá ir despertando la inquietud entre ambas partes y así dará
seguramente comienzo a una buena amistad. Solamente hay que permitirse ser
flexible, reconocer que un individuo necesita convivir y acercarse a otras
personas
”, destaca la socióloga española Paula Armentano Gómez.


4.- Tener una actitud proactiva: otra de las maneras de poder incluirse en un
grupo o armarlo es tener una actitud que vaya hacia adelante y que quiera
involucrarse socialmente.

“Organizar una salida de madres, reunirse en un restaurante u ofrecer la casa
para armar una comida o un té. La mejor manera de conocerse y conectar con el
otro es dedicándole tiempo y escuchándole
”, sostiene la especialista.


Acercarse a otras madres es una buena manera de asegurarse que se tiene con
ellas algo en común.

“Es una ventaja saber de antemano con qué clase de persona nos vamos a encontrar
y hay que aprovechar este beneficio ya que puede ser muy productivo.

No solamente se podrá conocer a alguien similar a uno o que tiene muchos
intereses y preocupaciones similares, sino que también puede ser el comienzo de
una importante amistad.

Vale la pena al menos intentar integrarse y ver qué ocurre ya que las
consecuencias pueden llegar a ser muy provechosas tanto para los niños como para
las madres
”, finaliza diciendo la profesional.