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Cómo prevenir los accidentes por manejar enviando mensajes de texto

Cómo hacer para que tu chófer o conductor deje de prestar más atención al teléfono que a la calle.
  
  



Parece ser que cada vez son más las personas que han desarrollado la inservible
habilidad de manejar y escribir
mensajes de texto al mismo tiempo.

Si viajas a
menudo con un conductor de automóvil o bus que envía textos mientras está detrás
del volante y no sabes cómo frenar esta actitud, aquí te ofrecemos algunas
ideas:


·

El abordaje directo: prueba diciendo “Discúlpame, pero realmente me pongo
nervioso cuando alguien escribe mensajes y maneja al mismo tiempo”. Espera a ver
la reacción de la otra persona. Por lo general, la gente suele reconocer que no
es una buena idea enviar textos y conducir en forma simultánea.


·

El abordaje sutil: si no te sientes a gusto diciéndole al conductor que deje de
enviar textos en forma directa, prueba ofreciéndole algunas pistas:

“¿No quieres
que escriba yo por ti dado que te encuentras conduciendo?”. O, dado que en la
mayoría de los países la legislación multa estas conductas, podrías decir:

“He
visto una gran cantidad de policías hoy en la calle, tal vez no sea conveniente
que escribas ahora”. O prueba señalando algo que el conductor no haya podido ver
a causa de su actitud imprudente; por ejemplo: “¿Has visto a ese camión de
caudales volcado?”


Si conoces a la persona a la que el conductor está enviando el texto, pídele que
interrumpa por un momento su tarea aludiendo que quieres decirle. Luego envía a
esta persona el siguiente texto: “Manejando, luego hablamos”.


Si el conductor se burla de tus nervios, estará perfectamente bien decirle: “Sí,
la gente que conduce y envía textos al mismo tiempo me pone los pelos de punta.

Nunca sabes cuándo puede cruzarse un niño por la calle.”


·

El abordaje “¡Ooohhh, mira a ese mal conductor!”: Señala a aquellos conductores
que se corren de carril sin hacer señales, giran en U, pasan los semáforos en
rojo, o conducen a 45 kilómetros por hora en una autopista. Luego formula
adivinanzas acerca de quién es la persona a la que se escribe el mensaje.

O
prueba señalando a aquellos conductores que conducen y envían textos al mismo
tiempo. “¡Ooohhh, mira ese mal conductor!”, esta frase obligará al conductor a
abandonar al menos momentáneamente su actividad para ver lo que sucede a su
alrededor (y no únicamente en la pantalla).


·

El abordaje grupal: si todas las personas dentro del auto creen que el conductor
es una amenaza, entonces realicen un plan grupal.

Esconde las llaves del auto
del conductor: es lo que se supone que debes hacer con los conductores ebrios, y
se ha comprobado que los conductores que escriben textos son incluso más
peligrosos.

O hagan un acuerdo de no volver a subirse al auto de esta persona.
Si muchas personas boicotean a un conductor, sin dudas éste comprenderá el
mensaje.


·

El abordaje de la vergüenza: si alguien continúa enviando textos o se ríe de tus
miedos, evita subirte al auto con esta persona.

Es bueno hacer saber a esta
clase de conductores que ya no vas a viajar con ellos porque no te sientes a
gusto con sus conductas imprudentes, y potencialmente criminales.

A veces, la
vergüenza puede hacer que alguien piense dos veces acerca de sus malos hábitos.
O prueba diciendo algo como:

“Ayer le prohibí a mi hija que se suba al auto de
un amigo que conduce y envía textos al mismo tiempo. No puedo seguir aquí
mientras hagas lo mismo.

No es un buen ejemplo”. Si después de esto el conductor
no depone su actitud, entonces harás bien en bajarte de inmediato.


Si un conductor no deja de enviar textos o se ríe de tus nervios, no discutas.
Lo último que quieres es un conductor envía textos enfurecido.

Sal del auto tan
pronto como puedas. El semáforo siguiente es una excelente opción. Y la próxima
vez que este sujeto se ofrezca a llevarte, simplemente responde: “No, gracias”.