Cómo hacer que su hijo supere el shock cultural al viajar

El shock cultural es una respuesta frecuente en los chicos cuando viajan al extranjero. Pero se puede atenuar la normal desorientación que sufren los niños siguiendo algunas rutinas simples.
  
  

Estos
son algunos de los pasos a seguir:

1.
Enséñele a su hijo cosas del país que visitarán antes de emprender el viaje, y
siga este proceso educativo durante el tiempo que duren las vacaciones. Consiga
libros infantiles sobre la cultura y la geografía del país. Acompañe estas
enseñanzas con imágenes e historias que considere atractivas para chicos de la
edad de su hijo.

2.
Aprenda a identificar los síntomas del shock cultural: dificultades para
dormir, períodos de sueño más largos de lo habitual, dolores de cabeza,
náuseas, diarrea, ira, apatía o irritabilidad, ansiedad, o ser extremadamente
crítico de todo lo característico del lugar que estén visitando.

3.
Mantenga los rituales diarios de su hijo (como por ejemplo lo que hace antes de
irse a dormir o de bañarse) en la medida de lo posible, pero no tema en agregar
a éstos nuevos hábitos. La creación de nuevos rituales también ayudará a su
hijo a adaptarse a su nuevo entorno.

4.
Cree un refugio cómodo y seguro para su hijo en su lugar de alojamiento, ya sea
un cuarto de hotel, una casa de huéspedes o una carpa. Coloque objetos que él
tenga siempre a mano en su casa, como animales de peluche, almohadas o
fotografías, en lugares estratégicos.

5.
Saque a su hijo a pasear lo más que pueda, y anímelo a interactuar junto con
usted con las personas del país que estén visitando, en vez de aislarse con
gente de su mismo país o que hable su mismo idioma.

6.
Aprenda algunas frases en el idioma o dialecto local junto con su hijo, y
úselas siempre que se le presente la oportunidad para interactuar en las
salidas que comparte con su hijo.

7.
Facilítele a su hijo una cámara descartable para que haga su propio registro de
su experiencia. Tendrá su propio lente para observar los alrededores y además
creará un mundo y una perspectiva propia según la cual recordará más adelante
el viaje.

8.
Anime a su hijo para que exprese sus sentimientos siempre que lo vea de mal
humor, tímido o directamente hostil a las experiencias del viaje. No rechace
estos sentimientos, son síntomas normales del shock cultural.

Algunos
consejos adicionales

Sea
un buen modelo para su hijo. Sea un viajero curioso, tolerante y aventurero. Si
su propio hijo percibe que usted mismo es hostil hacia un país o una cultura
durante el viaje, probablemente no se sentirá seguro y tenderá también a
rechazar toda la experiencia.

Además,
si se encuentra de visita en un país en el que habitualmente no pasan sus
vacaciones muchos turistas extranjeros, su hijo puede llegar a llamar la
atención. Enséñele la diferencia entre las miradas curiosas y las abiertamente
hostiles. Si su hijo de todas maneras no puede soportar las miradas, responda
usted la mirada y dígale a su hijo que también lo haga. Esto habitualmente
sirve para alertar a un observador entrometido de que no se encuentran cómodos
con la situación.

Por
último, tenga cuidado: no privilegie la experiencia del viaje ideal por sobre
la seguridad y el confort de su hijo. Tome los miedos de su hijo muy enserio,
por más que le parezcan poco razonables. Es fundamental ser creativo para
encontrar maneras de hacerlo sentir más seguro.