Cómo hacer jabones naturales

Los mejores jabones del mundo, hechos en casa
  
  


Cuántas veces admiramos esos jabones
que parecen obras de arte por su
color y aroma sorprendentes. Hacer algo
exclusivo con nuestras propias manos, es algo que está mucho más cerca de lo que
se puede imaginar.


Si prestamos atención al siguiente
mini curso , veremos que a través de apenas siete pasos básicos y muy sencillos,
pueden hacerse verdaderas piezas artísticas, con el toque personal de nuestro
gusto, teniendo como único material el jabón moldeable de glicerina, tanto
transparente como opaco.


Las artesanías en jabón existen desde
hace siglos, pero es a fines del siglo XX cuando cobra impulso y difusión,
desarrollándose con especial encanto en países como España.

Para comenzar, tomemos nota a una
serie de puntos a tener en cuenta:

1. La base


Fundirla es un dato clave.  Se trata de una tarea que se puede hacer de dos
formas diferentes, si bien en ambos casos se funde sin fuego directo.

Una manera práctica es hacerlo en el
microondas, y la otra más tradicional, es fundirla al baño María.

La clave para un buen jabón es
calentarlo justo hasta que se funda.

Importante:  nunca dejes que
la base de jabón supere temperaturas de más de 60-65ºC (puedes utilizar un
termómetro de líquidos hasta tomarle "el punto”).

Más importante: no dejar nunca que la
base de jabón hierva. Si esto ocurriese, perderá toda la humedad y todo el
trabajo quedará malogrado.

2. La
esencia

Hay
distintas posturas al respecto de cuando añadir la esencia. La más difundida es, cuando ya estamos fuera del fuego, agregar la esencia antes del color.

Todas las esencias, en mayor o menor grado, suelen teñir la
base. De este modo, al agregar el color, se puede tener una idea bastante
cercana a lo exacto de cómo va a resultar el color final.  

La esencia es algo libre al gusto y
preferencia del artesano. Se puede utilizar tu perfume favorito, aceites
esenciales, y productos naturales, como la vainilla o la miel.

En la creatividad estará el resultado
más sorprendente.  Una advertencia: nunca usar una esencia o aceite esencial
para quemadores, ya que pueden provocar quemaduras en la piel.

Si la esencia que
se dice añador es específica para jabón, la cantidad aproximada a utilizar es
de una cucharadita (5cc) por cada 250 grs de base de jabón; es decir,
utilizaremos un 2% de esencia.


3. El color


Para darle color a un jabón artesanal, se puede añadir casi cualquier
ingrediente. Pero atención: los colorantes derivados de alimentos funcionan bien
en un comienzo pero después tienden a perder color a medida que pasa el tiempo.

Hay muchos tipos de colorantes, muchos de ellos estables a la luz, que no
pierden color ni se destiñen. Un secreto es agregar el color poco a poco, ya que
siempre se puede añadir más y no a la inversa.

Si ponemos colorante en exceso,
es imposible de modificarse y además, nos quedarán jabones muy coloridos, pero
que dejarán espuma coloreada capaz de manchar tus toallas o incluso los puños de
tu ropa o bata.

4. Qué más se le puede agregar:

Fabricar tus propios jabones artesanales, te permite utilizar otros aditivos,
como agregar distintos aceites, para lograr una pastilla más hidratante.

Algunos
aceites y mantecas: aceite de almendras dulces,
aceite
de germen de trigo (vitamina E), manteca de mango.

Nunca añadir más de una
cucharada sopera por cada 500 grs de base de jabón. Demasiada cantidad de
aditivo hará que el jabón salga blando y húmedo en exceso.

5. Qué molde usar:

Se
puede utilizar prácticamente cualquier molde cocina: desde una mantequera hasta
un Tupper, tazas de plástico, cubeteras, corta pastas (si haces una plancha fina
de jabón), moldes para repostería o velas. Una vez vertido el jabón en el molde,
puede formarse burbujas de aire en la superficie.

Tener entonces siempre a mano
un pulverizador con alcohol rebajado (alcohol puro, de 85º). Con un solo
pulverizado, las burbujas desaparecerán como por arte de magia.

Para facilitar el desmolde:
engrasarlo antes con una ligerísima capa de aceite de maíz o de vaselina
líquida, de lo contrario puede ser bastante molesto desmoldar la pastilla.

Es
bueno recordar que  la base se vuelve líquida y luego, al cuajar, de nuevo se
hace sólida. Por lo tanto, el jabón está adherido al molde prácticamente "al
vacío".

Cinco minutos en el congelador o en freezer y un poco de agua caliente
en la parte exterior del molde ayudarán al desmolde. Y así, tu jabón estará
listo para ser utilizado en cuanto se haya endurecido.

Si no se lo va a usar de
inmediato, conviene envolverlo en film transparente, para evitar que se
deshidrate.   Los jabones artesanales son una muestra más del encanto de volver
a lo natural.

Aprende a realizar tus propios jabones
artesanales, por puro placer o para comenzar una nueva profesión.
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