Como elegir la mejor guardería canina

Te contamos todo lo que debes tener en cuenta para elegir la mejor guardería para que tu perro se sienta como en casa
  
  




A la hora de confiar nuestra
mascota en una guardería, es importante tener en
cuenta algunos detalles para que la estadía del animal resulte confortable,
segura y agradable, asegurándose de contar con  el cuidado de los profesionales
calificados y responsables.

Condiciones de higiene y confort


En primer lugar tenga en cuenta si se trata de centro con demasiados animales
que atender, si el mismo dispone de un recinto grande donde poder soltar al
perro cada día, que las instalaciones sean individuales de manera que se no
junten perros de distinto tamaño y así evitar accidentes.

Observe que las
perreras tengan espacio suficiente (no menos de cinco metros cuadrados), que la
alimentación sea la que usted requiere y que en nuestras visitas al centro
podamos observar una higiene correcta de las instalaciones.


Otros ítems a tener en cuenta son el control sanitario, si hay vigilancia
permanente, si pasa el día en solo o no, cuántos cuidadores vigilan cuántos
perros y sobre todo tu impresión personal.

Adaptación del animal



Antes de tomar la decisión, es conveniente visitar el centro que estamos por
elegir.  Esto nos permitirá conocer a las personas que trabajan con los perros,
las instalaciones y el grado de higiene que existe en ellas.

También si el
propietario ha estado en la residencia canina y conoce cómo funciona estará más
tranquilo en sus vacaciones y no sufrirá ansiedad por la incertidumbre de pensar
cómo estará atendida su mascota.


Siempre es mejor que un perro, que nunca ha estado en una residencia, empiece
por un fin de semana. Un día servirá para que se aclimaten.

Una vez en el lugar,
deberán pasar al menos dos ó tres días para que cuando el perro deje la
residencia se vaya con la sensación de haber estado en un sitio donde sus
necesidades físicas y afectivas han sido cubiertas.

Si el perro no es muy glotón
es posible que el primer día no coma bien, pero luego la cosa cambia.
Igualmente, si es un poco tímido, es posible que el primer día tampoco quiera
jugar mucho con nosotros.

En un par días todos comen perfectamente y admiten
nuestros juegos y caricias.


Es notable ver cómo que se acostumbran a la rutina diaria, la hora de la comida,
del paseo, de la limpieza, etc. Incluso vuelven contentos a sus hogares.


El uso de guarderías caninas es especialmente recomendado para personas que
viajan mucho por trabajo o placer.  Prácticamente todos los meses tienen salidas
que hacen que precisen de los servicios de una residencia canina.


Personas que hacen dos ó tres viajes al año, coincidiendo con el verano, la
Semana Santa, la Navidad, etc. Personas que sólo viajan una vez al año
coincidiendo, normalmente, con el verano.


Personas que por motivos laborales o personales necesitan dejar a su perro en
una residencia por más de tres meses. Incluso, en algún caso, de por vida.

Es
una solución para aquellos dueños que, por un cambio de sus circunstancias
personales, no quieren o no encuentran a otro nuevo propietario para su mascota.

La clave: amor, mimos y cuidados



A muchos dueños les resulta muy doloroso tener que dejar a su perro en una
residencia canina. Piensan que su animal se va morir de pena, o por lo menos que
lo va pasar muy mal, echando mucho de menos a sus dueños. O que al volver con
sus dueños no les reconocerá.

Pero la verdad es otra: lo primero que hace que al
perro no le resulte nada incomoda una estancia fuera de su casa es el hecho que
los perros viven en un momento continuo, piensan y viven en el ahora, no en el
ayer ni en el mañana.


 Pensar así hace difícil echar de menos como nosotros. No
se olvidan de sus dueños, todo lo contrario, tienen muy buena memoria. Incluso
una estancia muy alargada (muchos meses) no es capaz de borrar los recuerdos de
sus dueños de su mente.

Lo que si es importante para un perro es que el momento
en que vive sea lo suficientemente interesante como para poder entretenerse de
manera divertida.

Una residencia donde los perros están encerrados en jaulas
individuales durante todo el día será muy agobiante para tu perro. No tendrá
diversión y no se sentirá a gusto.


Por el contrario, si sus cuidadores se ocupan de entretenerlo de manera
interesante para él, no le importará estar en esta situación.

Puede incluso que
se lo pase tan bien que entrará con muchas ganas la próxima vez que le lleves a
esta residencia.


Dar a tu perro unos días de vacaciones lo puedes hacer sin remordimiento,
probablemente disfrutará tanto como su dueño de las suyas.  Siempre es bueno que
alguien de tu confianza pueda recomendar una residencia.