Cómo animar a tus hijos para que no abandonen el curso

¿Tu hijo prefiere repetir el año a esforzarse para aprobar los exámenes?


Muchas familias pasan por la misma frustrante situación cada año. Llega el último tramo del curso y aquellos niños, niñas y adolescentes que han presentado dificultades para superar las asignaturas o que no las han superado a lo largo del año académico, hablan de tirar la toalla y prepararse para examinarse a final del verano o repetir curso.

Normalmente, esta “propuesta” por parte de los hijos provoca muchos nervios en los padres, que comienzan a reunirse con los profesores para ver dónde está el problema, contratan a un profesor particular, se sientan a estudiar con los hijos sacando el tiempo de donde no hay; y todo eso contando con muy poca colaboración del hijo o hija que lo ve todo muy negro y no pone mucho de su parte. ¿Qué hacemos entonces?

Lo primero es analizar la situación de forma objetiva

La manera más apropiada de enfrentar este tipo de situaciones es siendo realista pero no derrotista. Esto significa que hay que analizar qué asignaturas son objetivamente superables y cuáles no lo son; y dedicarse a fondo al estudio de las que podemos salvar.

Para ello, lo mejor es solicitar ayuda al profesor de nuestro hijo o hija para que nos informe cuáles son los objetivos mínimos que tiene que alcanzar para superar cada asignatura y decidir junto a él o ella, si se va a presentar a una, a más de una o incluso, a todas.

Trazando un plan para aprobar

Una vez que conocemos los objetivos a conseguir, debemos hablar con nuestro hijo o hija y trazar un plan de ataque.

Para ello, es de suma utilidad que nos sentemos delante de un calendario y contemos los días que quedan de curso.

Ahora que sabemos los días con los que contamos, dividiremos el estudio de la materia en semanas, pero dejaremos al menos una semana libre para repasar antes de cada examen.

Cómo motivar sin asfixiar

Lo normal cuando los padres se suman al sprint de aprobar el curso a última hora es que presionen al hijo o la hija hasta la extenuación y que se sientan superados por la sensación de estar dándose golpes contra la pared.

Es importante tener presente que el proceso de desmotivación de nuestros hijos no sucede de la noche a la mañana, sino que es producto de la suma de pequeños fracasos que se han acumulado a lo largo de todo un año escolar o incluso toda una vida.

Desde este punto de vista, hay que acompañar y animarles en todo momento, pero sin presionar de forma excesiva.

Pensando en positivo

Tratar de superar el curso a última hora es una situación altamente estresante y debe ser afrontada como tal.

Según los expertos en neurociencia y psicología positiva, para superar una situación estresante lo fundamental es prepararse antes mentalmente para afrontar los retos que se presenten, y partir de la base de que aunque cuesta lo mismo pensar de forma negativa que positiva, la primera forma de pensamiento te prepara para fracasar, mientras que la segunda, para triunfar.

Es muy importante mentalizar a los hijos que se encuentren en esta situación para que entiendan que lo que se proponen hacer es difícil pero posible.

Para ello es de mucha utilidad presentarles ejemplos que respalden nuestra teoría, es decir, contarle anécdotas en las que nosotros, uno de sus amigos o incluso ellos mismos; han realizado hazañas increíbles en materia de estudios.

Evaluando el proceso

Algo que es muy necesario en este tipo de situaciones extremas es dedicar un tiempo a evaluar cómo va la lucha por aprobar y anotar los resultados que se obtienen.

Por otro lado, hay que reconocer y celebrar cada pequeño logro; y dejarle claro al hijo o la hija que esta experiencia le va a servir para conocerse mejor como estudiante.

No debemos olvidarnos de mantener una comunicación continua con el profesorado a lo largo de esta última parte del curso, ya que esto facilitará el análisis de los errores que está cometiendo nuestro hijo o hija, pero también ayudará a que se sienta más apoyado por un equipo de padres y profesores que creen en él o ella.

Como te habrás dado cuenta, afrontar un reto estudiantil de este tipo no es nada fácil, pero si te mentalizas y preparas a tu hijo o hija para emprender esta hazaña, puedes asombrarte de los resultados que consigas.

Por Jenny Guerra Hernández
www.facilmente.org

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