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Chistes de empresarios

O para reírse en la oficina.
  
  

TEST EMPRESARIAL

El siguiente test consiste en cuatro preguntas que le dirán si Ud. está
cualificado para ser un buen profesional. Haga avanzar su pantalla para
encontrar las respuestas correctas. Las respuestas no son difíciles.
Simplemente Ud. debe pensar como un verdadero profesional.

1. ¿Cómo pone Ud. una jirafa en una nevera?

Respuesta
correcta: Abra la nevera, ponga la jirafa y cierre la puerta. Esta pregunta
verifica si Ud. está haciendo las cosas simples de una manera complicada.

2.
¿Cómo pone Ud. un elefante en una nevera?

Respuesta
incorrecta: Abra la nevera, ponga el elefante y cierre la nevera.
Respuesta correcta: Abra la nevera, saque la jirafa, ponga el elefante, y cierre
la nevera. Esta pregunta comprueba su capacidad de evaluar dificultades futuras.

3. El Rey León ha convocado a una Asamblea General de Animales. Todos fueron,
menos uno. ¿Cuál?

Respuesta
correcta: el elefante. ¡Está en la nevera! Esta pregunta evalúa su capacidad
de razonamiento comprensivo.

4. Bien, la última pregunta: Hay un río lleno de cocodrilos, y Ud.no cuenta
con embarcación alguna. ¿Cómo lo cruza?
Respuesta correcta: nadando. ¡Todos los cocodrilos están en la reunión del
Rey León! Esta pregunta evalúa su agilidad mental.

Evaluación

1. Si Ud. acertó en cuatro de cuatro preguntas, Ud. es un verdadero
profesional. La riqueza y el éxito le aguardan.
2. Si acertó tres de cuatro, hay esperanzas para Ud. Tendrá que esforzarse
pero tiene futuro.
3. Si acertó sólo dos de cuatro, piense en trabajar en algo rápido y que no
requiera mucha concentración.
4. Si sólo acertó una de las cuatro, intente vender partes de su cuerpo. De
otro modo no hará mucho dinero.
5. Si no acertó ninguna, piense en alguna carrera que no requiera ninguna función
mental intensa.
A propósito, ¿le gusta la política?

Pasantes

Un pasante entra a una empresa  multinacional y 
el primer día llama al comedor y dice :
– Quiero un cortado en vaso sin azúcar y dos medialunas de manteca,
ya!!!
Del otro lado se  escucha :
– Pedazo de idiota, se equivocó de interno, sabe adonde llamó, imbécil?
El pasante, con voz tímida responde :
– No…
Del otro lado del teléfono se escucha
– ¡Al Presidente de la empresa, idiota !!!!
El pasante piensa unos segundos y le responde
– Y tú sabes quien te está llamando, reventado, cornudo, pedazo de
basura ????
Y del otro lado se escucha
– No!?!?
Y el pasante responde
– Qué bueno….
Y cuelga inmediatamente.

Expertos
en eficiencia

La semana pasada llevé a cenar a
unos amigos a un restaurante y noté que el mozo que nos atendía llevaba una
cuchara en el bolsillo de su camisa.

Me
pareció algo extraño pero lo tomé como algo casual. Sin embargo, cuando el
encargado de mesa nos trajo el agua y los cubiertos, pude notar que él también
tenía una cuchara en el bolsillo de su camisa.

Miré
entonces alrededor del salón y ví que todos los mozos, mozas, encargados, etc,
llevaban una cuchara en sus bolsillos.

Cuando
el mozo regresó a tomar el pedido le pregunté: "¿Por qué la
cuchara?".

"Bueno",
explicó, "los dueños del restaurante contrataron a la consultora [FuN
PeOpLe] , expertos en eficiencia, con el objeto de revisar todos nuestros
procesos.

Después
de muchos meses de análisis estadísticos, ellos concluyeron que a los clientes
se les caía la cuchara un 73% más frecuentemente que los otros cubiertos.

Eso
representa una frecuencia de caídas de 3 cucharas por hora y mesa. Si nuestro
personal se prepara para cubrir esa contingencia, podríamos reducir el número
de viajes a la cocina y así ahorrar 1.5 horas/hombre por turno".

En
el momento que terminamos de hablar, un sonido metálico se escuchó en la mesa
de detrás. Rápidamente, el mozo reemplazó la cuchara caída por la que
llevaba en el bolsillo y dijo: "Tomaré otra cuchara cuando vaya a la
cocina en lugar de hacer un viaje extra para buscarla ahora".

Yo
estaba realmente impresionado. El mozo continuó tomando nuestro pedido.
Mientras mis invitados ordenaban, continué observando a mi alrededor. Fue
entonces cuando observé, de reojo, una fina cuerda colgando de la bragueta del
mozo.

Rápidamente,
recorrí con la mirada el salón para asegurarme que todos los mozos llevaban la
misma cuerda negra colgando de sus braguetas.

Mi curiosidad fue mayor entonces y, antes
que se retirara, pregunté al mozo: "Perdóneme, pero … ¿por qué tiene
esa cuerda justo ahí?".

"¡Oh,
sí !" contestó, y comenzó a hablar en un tono más bajo. "No mucha
gente es tan observadora como usted", me dijo, y continuó: "esa
consultora de eficiencia de la cual le hablé, encontró que nosotros también
podíamos ahorrar tiempo en el baño".

"¿Cómo
es eso?" agregué. "Vea", me dijo. "atando este hilo fino a
la punta de…, usted ya sabe, podemos sacarla sobre el inodoro sin tocarnos, y
de esa forma eliminar la necesidad de lavarnos las manos, acortando el tiempo
consumido en el baño en un 84%".

"Qué
bien", dije, "eso tiene sentido pero… si la cuerda le ayuda a
sacarla… ¿cómo la vuelve a guardar?".

"Bueno",
susurró, "yo no sé cómo hacen los otros…, pero yo uso la cuchara
".