Capacitación profesional: clave para el éxito laboral después de los 40

En una época de constantes cambios tecnológicos y metodológicos, integrar trabajo y conocimientos es clave para no “perder el tren”.
  
  

Para facilitar
el desarrollo de una carrera laboral en los trabajadores adulto, puede ser clave
un curso de actualización y entrenamiento. Estas instrucciones proporcionan
importantes oportunidades para que se logren integrar en el trabajo el
aprendizaje de nuevas técnicas y metodologías, lo cual es esencial para la
continua adaptación en el desarrollo del trabajo actual, signado por un ámbito
de constantes cambios tecnológicos.

Los cursos de
actualización, educación formal y aprendizaje auto dirigido, son necesarios
para que los trabajadores adultos y mayores le agreguen a su conocimiento y
experiencia previa la actualización que demandan los rápidos cambios tecnológicos,
que muchas veces hacen obsoletas parte de esas experiencias. Los trabajadores
adultos y de mediana edad y necesitan actualizarse, aunque hoy en día esta
necesidad es compartida por gente de todas las edades.

Sin embargo, un
punto muy importante es asegurar el acceso equitativo a las oportunidades de
instrucción para los trabajadores mayores, es decir quienes tienen más de
cuarenta años, para que puedan trabajar en un píe de igualdad con los
trabajadores menores. Muchas de las recomendaciones de este artículo, podrían
aplicarse específicamente a los trabajadores mayores.

Entrenamiento
para adultos entrenados


Según señalan
los expertos, para muchas personas el lugar de trabajo es una importante fuente
de continuo aprendizaje, bien sea por el mismo trabajo, o bien por programas de
capacitación más formales. Y en el caso específico de los trabajadores
adultos, la actualización y entrenamiento, tanto en los cursos aplicados como
en los mismos espacios laborales, los han llevado a desarrollar efectivos métodos
de actualización de sus tradicionales modos de trabajo y a reconocer además
sus atributos únicos.

Es importante señalar
que el mayor proveedor de educación para los trabajadores mayores y de mediana
edad, es la misma industria, y no  las
instituciones educativas terciarias o universitarias. Sin embargo, se sabe que
una gran cantidad de trabajadores adultos necesitan de una instrucción más
específica, pues a causa de us carencia son los mayores causantes de accidentes
o fallas en sus negocios, por no llevar a cabo programa de capacitación
enfocado al cambio de tecnologías y metodologías.

Cierto es que
algunas actitudes negativas demostradas por ciertos trabajadores adultos, pueden
contribuir a la falta de acceso a las oportunidades de entrenamiento y
actualización, pues los trabajadores mayores pueden ser reacios a ofrecerse
para seguir un entrenamiento y actualización.

Este desgano
puede deberse a sentimientos de insuficiencia, más precisamente 
sobre el miedo a ser incapaces de realizar bien su programa de capacitación,
el temor a fracasar, el temor a la competencia con trabajadores menores, o a la
espera de que sus supervisores los alienten, si es que sienten a estos cursos
apropiados. Pero respecto a esto último, los supervisores, suelen esperan que
los trabajadores más adultos se ofrezcan voluntariamente si están interesaron,
por lo que interpretan la falta de ofrecimiento voluntario como una falta de
interés o motivación.

Desarrollando
un efectivo programas de capacitación


Un efectivo
programa de capacitación para trabajadores adultos, utiliza los principios del
entrenamiento efectivo para cualquier franja etaria. Por eso, el diseño de
cualquier programa de capacitación, debe comenzar con un análisis para
determinar que tipo de instrucción es necesaria para fortalecer la organización.

Luego, en un
segundo paso, se necesitará realizar un análisis del trabajo en sí mismo,
para identificar lo que se debe incluir en la instrucción. Este análisis debe
contener una descripción de los diferentes puestos e identificar las tareas
pertinentes realizadas por los empleados, así como sus conocimientos,
habilidades y capacidades necesarias para realizar el trabajo.

El tercer paso,
será un análisis personal, donde se identificará quién debería necesitar un
entrenamiento. Esto se podría llevarse a cabo por una apropiada evaluación del
desempeño para los trabajadores mayores. Varias áreas deben surgir cuando se
consideren los diseños de un efectivo programa de capacitación:

1.
Estructura


El programa de
capacitación se debe basar en un cuidadoso análisis de las cuestiones que serán
pertinentes al trabajo, el cual puede servir para ir modificando las clases e
instrucciones sucesivamente. Por caso, la ansiedad de los participantes puede
ser reducida asegurando que cada uno de ellos domine algún punto más sencillo
antes de darles tareas más complejas. Esta forma de acercar a los trabajadores
al re-entrenamiento, también les dará a los entrenadores la posibilidad de
proporcionar un feedback positivo.

Uno de los
enfoques que demostró ser verdaderamente muy efectivo, fue diseñar un
entrenamiento de complejidad creciente. Esta sucesión, se debe basar en un análisis
muy cuidadoso de las tareas desempeñadas en el curso, que además deben ser
introducidas detenidamente, presentando primero sus aspectos más fáciles.

Así, después
de formular este entrenamiento básico, se podrán introducir los aspectos más
difíciles, hasta que la tarea sea dominada por el trabajador. La estructura del
programa debe tener en cuenta también las diferentes cantidades de tiempo
necesitadas por cada trabajador individual para desarrollar efectivamente la
tarea.

2.
Organización


Diferentes
investigaciones cognoscitivas, han demostrado que los adultos mayores tienen una
mayor dificultad, en comparación con los de mediana edad, para organizar la
información efectivamente. Por lo tanto, los entrenadores deben incentivar la
retención y comprensión del material en los trabajadores más adultos, enseñándoles
estrategias de organización y memorización, como por ejemplo reglas memo-técnicas.