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Cambio de carrera, un desafío que hay que considerar

En los críticos tiempos actuales, cambiar de carrera pareciera ser una empresa sumamente arriesgada. Sin embargo, el riesgo bien podría valer la pena para quien no esté a gusto en su trabajo actual…
  
  

Hoy
en día, el simple hecho de tener trabajo pareciera ser una bendición para
muchas personas que han cruzado la barrera de los cuarenta, pero lo cierto es
que mucha de esta gente no se siente feliz, llena, o ni siquiera moderadamente
satisfecha con su trabajo.

Esto
se explica muy fácilmente por los constantes cambios que están aconteciendo en
las compañías, incluyendo la actual naturaleza temporaria de trabajos que
alguna vez fueron relativamente permanentes y hoy se presentan como
continuamente inestables, creando sin dudas un estresante ambiente de trabajo,
en el cual es, en muchas oportunidades, bastante difícil sentirse
satisfecho, para no hablar de ser feliz.

Lo
cierto es que sumado a esta inestabilidad, el actual ambiente laboral, en donde
la comunicación parece interminable, pues el correo electrónico, los mensajes
grabados, o las reuniones virtuales hacen que se borren los límites entre el
trabajo y la privacidad, sumados al encargo de realizar múltiples proyectos (toyotismo),
con la presión de tener fechas topes para cada uno de ellos, y la lógica
capitalista de aumentar las ganancias sin reparar en otras cuestiones,
contribuyen a crear una atmósfera en la que muchos profesionales se sienten
verdaderamente agobiados.

Resistencias para el
cambio

Si
bien muchos empleados experimentan estos síntomas de infelicidad en su trabajo,
probablemente muchos no logren ver sus causas, aunque ello no significa que
sienten de una forma menos aguda los síntomas de su descontento. 

Estos
mismos sentimientos pueden evidenciarse desde en cuadros de depresión hasta en sensaciones de aburrimiento, letargo, apatía, y agobio, así como para
también en las afecciones vinculadas con el estrés, como la hipertensión
arterial.

Pero
aún entendiendo las razones por las que se sufren estos descontentos, muchos
saben que no es nada fácil hacer un cambio de empleo, en mayor medida por la
actual situación económica, y en menor medida por la dificultad para decidir un
cambio en sus rutinarias vidas.

Lo
cierto es que, como muchos dicen, la vida es una constante elección. Y por
cierto, decidir qué clase de trabajo es el que le hará más feliz, es una de
las más grandes decisiones que se puedan tomar. 

Una elección es siempre
arriesgada, nadie lo duda. Pero no hay muchas opciones: o se comienza un proceso
de cambio o se siguen haciendo cosas que no lo hacen feliz.

Testeando su propio caso

Atendiendo
las siguientes cuestiones, podrá entender por qué un cambio podría ser
necesario, así como también ganar una mayor y más clara comprensión acerca
de cómo reducir su actual descontento. 

Si bien es muy probable que se sienta más
cerca de una de estas situaciones, debería intentar identificar por lo menos
dos o tres de ellas, para así tener una idea más cabal de su situación, y de
cómo muchos han podido modificarla.

En busca de un sentido
para sus actividades

Las
personas que se encuentran en esta situación, buscan una nueva clase de
recompensa y satisfacción. Por ejemplo, podrían esperar hacer algo que les
brinde una mayor satisfacción personal, o ser inducidos por un fuerte deseo de
ayudar a otros.

Existen
personas que nunca gozaron realmente de su trabajo, y que recién después de ser
despedidos de sus respectivos empleos, después de muchos años,
pudieron comenzar a dedicarse a lo que anhelaban, que en muchos casos tenía
relación con ser voluntarios de diferentes organizaciones sociales.

La
manutención de estas personas, suele tener que ver con la adecuada inversión de sus indemnizaciones, así como con el hecho de aprovechar su
experiencia para trabajar a tiempo parcial. En la mayoría de los casos, estas
personas afirmaron ser más felices que cuando
ganaban mucho más dinero.

Seguir pero cambiar

Esta
gente tiene éxito en su trabajo, y si bien desean, y probablemente necesitan,
seguir ganando en el mismo nivel, no pueden concebir permanecer en el mismo
trabajo por otros quince o veinte años.

Cierto
es que muchos de ellos no serán capaces de cambiar de carrera inmediatamente,
pero podrían igualmente comenzar a planificar este cambio, para eventualmente
hacerlo en el futuro.

En
muchos casos, esto sucederá cuando los hijos crezcan y se marchen del hogar o
se produzca otro tipo de grandes cambio, como un divorcio. Para ese entonces,
las personas que hayan planificado el cambio, podrán llevarlo adelante sin
mayores problemas.

Frente a un nuevo
contexto

Estas
personas son víctimas de los cambios producidos en sus lugares de trabajo. En
estos casos, el antiguo y reconfortante espacio que era el trabajo, comienza a ser
un lugar de discriminación o de otro tipo de sinsabores, lo cual se teme que se
agudice frente a alguna situación concreta, como la toma de licencia por un
embarazo u operación.

Sin
embargo, todo eso no quita que se necesite mantener un ingreso. Lo que sucede en
estos casos, es que luego de la licencia estos empleados tengan dudas sobre
volver a entrar al antiguo mundo corporativo, o bien tomar el riesgo de realizar
otra carrera, aprovechando toda la experiencia lograda y el quiebre producido.

El cambio por el cambio
mismo

Muchas
personas que han estado trabajando muy duramente por varios años, necesitan
hacer un cambio por el simple hecho de que ya se sienten aburridos y tediosos de
la misma rutina, con lo que buscan nuevos desafíos.

En
un principio, sus carreras parecen verdaderamente emocionantes y muy divertidas,
pero luego de un tiempo, comienza a experimentarse una situación de
estancamiento, por lo que se hace casi imprescindible encontrar una nueva
dirección, sólo por el hecho de cambiar para renovarse.

La búsqueda de la
independencia

Si
bien durante el último siglo ha disminuido sustancialmente la cantidad de
personas que trabajan de forma autónoma o por cuenta propia, en los últimos años
el autoempleo ha estado creciendo significativamente, y se espera que lo siga
haciendo durante los próximos años. 

Otras de las variables que ha crecido
fuertemente es la cantidad de trabajadores contratados, que prestan sus
servicios para diferentes compañías, las cuales muchas veces los contratan
temporalmente.

En
estos casos no existe la responsabilidad de llevar adelante una empresa, pero se
puede gozar de beneficios similares, pues en muchos casos estos trabajos son
mucho más flexibles, tanto en las tareas desarrolladas, que son muchos más
variadas, como en la posibilidad de optar por tomarse períodos libres en los
que podría dedicarse a hacer cosas personales.

Quienes
optan por trabajar de esta forma, son personas que luego de varios años en una
empresa desarrollaron un gran número de habilidades que pueden aplicar, de
forma temporal, en otras compañías.

Con un pie en la jubilación

Estas
personas son las que están a punto de jubilarse de sus actuales trabajos.
Muchos se preguntan qué deberían hacer en los años venideros, es decir si
cambiar de carrera completamente, hacer trabajos voluntarios, reducir el tiempo
que le destinan a su trabajo actual, o jubilarse completamente.

Lo
cierto es que muchas veces el riesgo de abandonar la carrera conlleva muchos
beneficios, pues hacerlo no significa necesariamente abandonar el
trabajo.

Una
situación muy común, es la de los mayores que luego de pasar un tiempo dedicándose
a aquellos que les interesó durante toda su vida, sea esto yoga, la lectura, o
la pintura, entre infinidad de actividades, descubren que pueden comenzar a
ganar dinero una vez que adquieren la habilidad necesaria para enseñar o
producir estas actividades de forma correcta.

Pasos para el cambio

Luego
de haber leído estos casos, es posible que se haya sentido identificado con uno
o más de uno, y confirmado que desea hacer un cambio. 

Para ello, podrá serle
muy útil seguir los siguientes pasos, que podrán brindarle ciertos
instrumentos para ayudarlo a salir de su actual situación laboral, comenzar a
encontrar algo nuevo o diferente, y saber cabalmente qué es lo que se está
perdiendo al dejar el trabajo.

El
lógico primer paso para planificar una nueva vida laboral, deberá ser aprender
y entender cuáles son sus mejores valores, intereses, y preferencias, así como
su personalidad, actitud, y habilidades favoritas. 

Una vez que sepa bien todo
esto, es decir acerca de usted mismo, será más capaz de enfocar mejor la búsqueda
de un nuevo trabajo o la dirección de su carrera. Para ayudarse a obtener unos
datos certeros, podría utilizar la ayuda de un consejero laboral o de libros
específicos que den cuenta de esto.

Luego,
será importante que sepa si existen obstáculos y barreras que le puedan estar
impidiendo seguir una clase de ocupación diferente o de cambiar la forma en
que usted trabaja. 

Estos factores podrían incluir la edad, el dinero, el
tiempo, la educación o la falta de experiencia. Identificando bien estos
factores, podrá entender mejor cuáles son sus puntos más débiles, al margen
de sus fortalezas, y aprender a saber mejor cómo tratar con ellos, y
posiblemente esperar a mejorarlos hasta dar el gran salto.

Finalmente,
será muy importante crear un plan de acción, para lo cual se requerirá,
por sobre todo, seriedad y preparación. Crear este plan requiere de tiempo y
energía, pero bien lo valdrá, pues el mismo puede ser un instrumento muy
valioso para saber cuándo cambiar de carrera o bien renovar sus metas allí.

El
camino del cambio de carrera es una tarea arriesgada y sin dudas peligrosa, aunque
a la vez fascinante y renovadora. Pero si está agobiado o simplemente aburrido
de su trabajo actual, bien valdrá la pena. 

La vida es una sola, y se debe
tratar de no desperdiciarla a causa de los temores.

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