Apoderados

Sepa cuándo y cómo se puede nombrar un apoderado para que cobre la jubilación de otra persona

La normativa previsional permite al afiliado que solicite las prestaciones de jubilación, retiro por invalidez o edad avanzada o a los derechohabientes que soliciten pensión por fallecimiento, designar apoderados para efectuar los trámites destinados a obtener las prestaciones ante los organismos nacionales de previsión o las administradoras de jubilaciones y pensiones.

Para cada tipo de actividad relacionada con el beneficio previsional (tramitación, percepción o selección de modalidad de cobro de la prestación), diferentes personas pueden ser apoderadas. Además, existen distintos requisitos al momento de formalizar un poder que habilite a otra persona a actuar en representación del beneficiario.

Es importante destacar que, en cualquier caso, es imprescindible contar con un poder específico que explicite el tipo de trámite que podrá realizar en nombre del poderdante. Es decir, un poder que habilita a una persona a gestionar un beneficio previsional, no la autoriza a percibir los valores correspondientes a la prestación tramitada. Del mismo modo, con un poder que autoriza a percibir los haberes previsionales, no se puede optar por seleccionar la modalidad de cobro de la prestación previsional.

Veremos, a continuación, quiénes pueden ser nombrados apoderados en cada caso y cuáles son los requisitos necesarios para formalizar los correspondientes poderes.

¿Quiénes pueden ser nombrados apoderados?

Tanto para la tramitación como para la percepción de los haberes previsionales, pueden ser nombrados apoderados las siguientes personas:

 – El cónyuge, ascendientes, descendientes y parientes colaterales hasta el cuarto grado inclusive.
 – Los abogados y procuradores matriculados.
 – Los representantes diplomáticos y consulares acreditados ante el Gobierno de la Nación.
 – Los tutores, curadores o representantes legales, cuando se trate de personas incapaces o menores de edad, acreditado mediante testimonio judicial o documentación que compruebe el vínculo.

Adicionalmente, en casos excepcionales podrán ser apoderados para percibir haberes previsionales las siguientes personas:

 – Directores o administradores de hospitales, sanatorios, asilos o establecimientos similares de carácter público y/o privado que cuenten con autorización para funcionar y en los que se encuentren internados los beneficiarios.
 – Instituciones bancarias.
 – Cualquier persona hábil, si el beneficiario acredita mediante certificado médico que se encuentra imposibilitado para movilizarse. En este caso, el poder tendrá validez por 1 año a contar desde la fecha de su otorgamiento.

Finalmente, y solo bajo la figura de un poder especial, se podrá autorizar ante escribano público a una persona a ejercer la opción de la modalidad de cobro de la prestación, cuando existan circunstancias específicas que impidan que sea el propio beneficiario quien ejerza personalmente esa opción.

¿Cuáles son los requisitos formales para el otorgamiento de un poder?

En primer término, es imprescindible que el poder explicite claramente cuál es la facultad cuya representación se está confiando a otra persona.
Es decir, debe expresar si se trata de un poder para tramitar, para percibir o para ejercer la opción de modalidad de cobro.
En los casos de tramitación y percepción, debe tenerse en cuenta lo siguiente:

 – La representación será acreditada mediante carta-poder o escritura pública, otorgada ante cualquier organismo nacional de previsión social, autoridad judicial, policial o consular competente, escribano público, director o administrador de establecimientos de salud, asistenciales o similares, de carácter público o privado legalmente autorizados para funcionar.
 – El parentesco exigido para poder ser apoderado podrá acreditarse mediante declaración jurada del poderdante y del apoderado, inserta en la carta-poder, formulada en el mismo instrumento o en documento aparte.
 – Cuando se trate de incapaces o menores deberá acreditarse la situación de tutor o curador, a través de testimonio judicial o documentación que permita comprobar el vínculo.

Finalmente, cuando el beneficiario necesite designar apoderado para efectuar la selección de modalidad de cobro, sólo podrá efectuarlo mediante poder especial ante escribano público, debiéndose dejar constancia en el poder de las razones que lo justifiquen y de la modalidad de cobro elegida.