Top 8 de turistas insoportables

Todos nos hemos topado con ellos… o quizás hasta seamos uno de ellos:
8

1. Pasajeros problemáticos


Un vuelo lleno es como una caja de bombones: nunca se sabe qué tipo de pasajero se sentará a su lado. El tipo con una tos espantosa y un olor a transpiración terrible.

La abuela con vejiga del pájaro que se sienta junto a usted en el asiento de la ventana. El excesivamente charlatán. El que se estira demasiado en el asiento.


2. El comensal ingrato


Comer la comida típica de su ciudad de destino es parte de la experiencia cultural de viajar, ¿no?

Al parecer, para algunos turistas, esto no así, porque van directamente a todos los Burger King y McDonalds que encuentran, aunque estén a 10 cuadras de la Torre Eiffel.


3. Los europeos que no dan propinas


Dar propinas en Estados Unidos es como no tomar agua de la canilla en México. La gente lo entiende.

Así que hay que decir algo sobre los turistas internacionales que vienen a los EE.UU. y pretenden desconocer el protocolo de las propinas.


4. El híper-regateador


En algunos países, el regateo es un ritual común que es casi una forma de arte. Todo el mundo lo hace.

Y luego están aquellos que se exceden un poco, negociando con una fiereza enloquecida que no parece muy compatible con alguien que quiere un par de zuecos auténticos tallados a mano.


5. Los viajeros aburridos


Nunca está de más enfatizar la importancia de elegir con prudencia a sus compañeros de viaje, sobre todo si al final termina viajando con un viajero aburrido.

Estas personas nunca quieren ver nada. Pasar todo el día en la pileta del hotel les parece un gran plan.

Y cuando finalmente consigue convencerlo de ir a ese restaurante nuevo, se muestra completamente indiferente, lo que hace que usted sienta aún más ganas de darle un puñetazo.


6. El viajero novato que de repente sabe TODO


El novato sabelotodo ha investigado exhaustivamente sobre su viaje y conoce el destino como la palma de su mano.

Está ansioso por contarle todo sobre la historia de Angkor Wat y que van a encontrar cuando lleguen al Vaticano. El único problema: por lo general, estas personas suelen estar totalmente equivocadas.


7. Los arrastradotes de niños


En sus muchos viajes, usted probablemente haya visto niños durmiendo sentados en restaurantes a las 10 PM de un día martes.

O niños quejosos que no aprecian una pintura de Van Gogh. O niños pequeños sentados en sus cochecitos durante un concierto por la tarde-noche en una plaza.

Nos gustaría pensar que deberían estar en la cama, pero, en última instancia, no somos sus padres. Al parecer, tampoco lo son los adultos egoístas que los arrastran por todas partes.


8. Las parejas excesivamente amigables


¿Existe tal cosa como ser extrañamente amigable? En los viajes, sí.

En concreto, las pareja excesivamente amigables son aquellas parejas alegres que invaden el espacio personal de los demás, con muchas ganas de saber sobre su historia de vida, y esperando que usted les pregunte a ellos.

Su hábitat natural incluye cruceros, bares y la mesa del desayuno de cualquier hotel.