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Sucesiones. La necesidad de ordenarnos con tiempo.

Las sucesiones son situaciones por las que todos debemos pasar y sin embargo, cuando nos ocurren no sabemos cómo debemos actuar. Sepa qué determinaciones tomar en estos casos.
  
  

Cuando
fallece
una persona que poseía bienes registrables (todos aquellos bienes
muebles o inmuebles que están registrados o inscriptos en un Registro u
Organismo Público) o que tenía una sociedad con acciones, o era titular de algún
derecho u obligación, para que los
herederos
puedan acceder y disponer de esos
bienes y derechos, es requisito indispensable hacer una sucesión.

Esto
significa que a través de un abogado, hay que realizar una presentación (esto
es "iniciar la sucesión") en los Tribunales locales, de la jurisdicción
donde corresponda.

Para
ello, se necesita disponer de cierta documentación, como ser: la partida de
casamiento de los padres (libreta de casamiento), que acredite el parentesco, la
partida de defunción, la/s partida/s de nacimiento, los títulos de las
propiedades o bienes que integran la sucesión, y aunque no se cuente con toda
la documentación que se pueda requerir, el abogado siempre puede asesorar sobre
dónde o cómo tramitarla, o quizás decida tramitarla él mismo.

Para
que los herederos y acreedores de la persona fallecida se presenten en la sucesión
a hacer valer sus derechos, la ley establece como requisito la publicación de
edictos. Si pasados los treinta días que establece la ley, nadie aparece en el
expediente, se pide al Juez que se dicte la “declaratoria de herederos” (la
presentación legal de los herederos en reclamo de los bienes).

Una
vez que se cumplen todos los pasos y requisitos legales, el Juez que entiende en
el proceso dicta la declaratoria de herederos, indicando en ella la condición
de las personas presentadas en el expediente (si son familiares, amigos, etcétera),
quienes serán declarados herederos universales de los bienes del causante.

Los
bienes en cuestión pueden ser gananciales (adquiridos a través del matrimonio)
o propios, y a los herederos le corresponderá lo que la ley le atribuye a cada
uno en sus porcentajes.

Una
vez llegado a ese punto, es necesario inscribir en los distintos organismos la
DECLARATORIA DE HEREDEROS dictada por el juez, para que éstos figuren como
titulares de esas pertenencias y puedan entonces disponer de las mismos en los
porcentajes que le fueron asignados.

El
abogado debe ser una persona de confianza, a fin de que asesore a las partes e
indique los pasos a seguir. Además, su firma es condición imprescindible para
las presentaciones judiciales, ya que de lo contrario no podrán realizarse.

Esta
es una explicación sintética y muy breve de lo que es una sucesión.

Aunque
no todas las sucesiones son sencillas de llevar adelante, por lo general,
requieren de una gran cantidad de trámites, sobre todo aquellas que se ven un
poco más complicadas por la gran cantidad de partes intervinientes: ya sean
herederos, acreedores, o quienes puedan intervenir en la misma.

Los
trámites judiciales en realidad llevan su tiempo; hay que cumplir con todos los
requisitos exigidos por las leyes, y a veces los familiares se ven apremiados
por el tiempo, ya sea porque quieren o necesitan disponer de los bienes o del
dinero, o porque tienen que ejercer alguna acción legal y para eso, deben
acreditarse en calidad de herederos del causante.

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