Soluciones para un móvil mojado

Cómo actuar en ese  momento crítico en que tu móvil se moja y no sabes qué hacer para que no pase a mejor vida



No te sientas mal si tu teléfono ha caído en una cubeta con agua. Tengo para ti un dato tranquilizador: somos muchos los que nos las hemos rebuscado para sumergir en el agua nuestro teléfono móvil de una manera u otra. E incluso hay quienes han tenido la desgracia de que sus teléfonos se mojaran por fuertes lluvias.

En cualquier caso, es importante señalar que no hay necesidad de entrar en pánico. Es posible salvar tu teléfono móvil si actúas con velocidad y decisión. En vistas de evitar daños permanentes, sigue estos simples conejos:

Actúa con rapidez


· Lo primero que debes hacer para salvar tu querido móvil es actuar con velocidad. Inmediatamente separa todas las piezas removibles como fundas, cubierta posterior, batería, tarjeta SIM, tarjeta de memoria, etcétera.

· A continuación, toma un trozo de tela o un papel tissue para secar el exceso de agua que logras percibir dentro del teléfono móvil.

· Asegúrate de secarlo por completo.

· Si no lo haces, el agua dentro del teléfono comenzará a evaporarse y se acumulará en zonas de difícil acceso.

· Estos pasos primarios son vitales para salvar a tu teléfono, y éste podría comenzar a funcionar  nada más que en un rato

Usar un secador de pelo

· Toma el secador de cabello y úsalo sobre el teléfono móvil, poniendo énfasis en la zona donde se ubica la batería. El espacio de la batería suele tener algunos pequeños espacios para permitir que el aire (y en consecuencia el agua) ingrese en el teléfono.

· En cualquier caso, asegúrate de no sostener el secador demasiado cerca del teléfono móvil, puesto que podrías dañar el mecanismo eléctrico.

· Continúa secando el teléfono desde una distancia segura durante veinte o treinta minutos.

Si la solución número 1 y la solución número 2 no funcionan, entonces prueba la solución número 3.

Secar por un largo tiempo


· Remueve las cubiertas y la batería del teléfono móvil.

· Coloca el teléfono en un sitio seco y cálido para permitir que el agua en el interior se evapore gradualmente a través de los pequeños agujeros del aparato.