¿Se puede curar el acné sin pastillas?

¿Pueden la alimentación y el sueño ser la clave para decirle adiós al acné?
  
  

El acné y
la dieta

 ¿Por qué
el mejor tratamiento del
acné puede ser un cambio en la dieta?

La
medicina occidental
es notoriamente sofisticada cuando se trata de formulaciones
de fármacos y medicamentos específicos abordados desde una perspectiva basada en
la ciencia deductiva.

Sin embargo, ha sido un gran fracaso cuando se trata de
estar abiertos a las soluciones (de los problemas médicos) que vienen por fuera
del ámbito de la ciencia deductiva.

Es por eso que durante años la medicina
occidental no extrajo conclusiones certeras sobre las relaciones entre la dieta
y el acné.

El
desarrollo médico y los tratamientos para los enfermos de acné, han progresado
significativamente en los últimos 15 años solamente. Sin embargo, el problema
del acné se ha mantenido prácticamente sin freno, hasta hace poco.

En los
últimos años los estudios empíricos no tomaban en cuenta esta posibilidad. Y en
la actualidad acaban de señalar que existe una relación entre el acné y la
dieta.

La premisa básica de la investigación es que el consumo de carbohidratos
refinados y el azúcar es el último culpable de los problemas de muchas personas
“con acné.

La teoría
científica sostiene que cuando los hidratos de carbono y el azúcar se mezclan en
el metabolismo, conducen a un aumento de la insulina y un factor de crecimiento
similar a la insulina llamado IGF-1.

Este
factor de crecimiento hace que a continuación, las hormonas masculinas,
comiencen a producir en el cuerpo cantidades muchos mayores a las que debiesen
hacer en un estado normal. Estas
hormonas de crecimiento llevan directamente a
un aumento de la cantidad de sebo producido.

El sebo
es una sustancia grasa-como la que se puede observar se desprende por los poros.
A la que la gente a menudo, describe como “la piel grasa”.

La sobreproducción
del sebo, obstruye los poros y esta obstrucción causa, en última instancia, una
acumulación de bacterias en los poros que no pueden escapar debido a que el sebo
está en la salida.

Esto, por
supuesto, tiene como consecuencia final el acné.

Esta
explicación tan detallada de cómo y porque se produce el acné, podría resumirse
en que simplemente: cuando usted consume carbohidratos refinados y azúcares,
estos pueden agravar su problema de grasitud en la piel, tapar sus poros, y
lógicamente desarrollar acné.

Así que,
¿cuál es la solución? No es de extrañar la respuesta, reducir los azúcares y
carbohidratos refinados, (como dulces y pastas).

Estos alimentos nos
proporcionan muy pocos nutrientes de los que necesitamos, mientras que nos
proporcionan muchos problemas como los poros tapados.

De hecho,
estudios recientes demuestran que estos alimentos pueden ser tan malos para
usted que su cuerpo realmente le dé pelea tal como lo hace con una enfermedad, a
través de la producción de células blancas de la sangre.

No sólo
está realizando un gasto innecesario de células blancas de la sangre, sino que
también hace que su cuerpo produzca más residuos, algunos de los cuales ayudan a
tapar sus poros.

Además de
evitar este tipo de alimentos para combatir el acné, puedes también incorporar
una serie de alimentos, en particular, las verduras crudas y antioxidantes,
actúen como una especie de esponja en el cuerpo, y absorban las toxinas, también
conocidas como radicales libres, que a menudo son expulsadas a través de la
piel.

Así pues,
en efecto, con cambiar la dieta puede atacar el problema del acné en dos formas
diferentes, primero al reducir los azúcares y carbohidratos refinados hará que
su cuerpo produzca menos sebo de la obstrucción de los poros, y al mismo tiempo
que aumenta el consumo de ciertos vegetales crudos, reducirá considerablemente
la cantidad de bacterias que se irradiaba a través de sus poros. Combinadas,
estas dos técnicas, reducirá significativamente su propensión a sufrir acné.

El acné y
el sueño


Uno de los doctores más reconocidos a nivel mundial, Dr. Don Colbert en su libro
“los siete pilares de la salud” dice que para tener una buena calidad de vida
vivir muchos años y tener más productividad es dormir como mínimo entre 7 a 8
horas.


Si vas a dormir menos vas a morir 10 años antes según dice este reconocido
doctor, mucha gente se trasnocha trabajando y duerme muy poco y por lo tanto no
es productivo, para ser productivo hay que dormir como mínimo 7 horas, (todas
las personas exitosas duermen mínimo 7 horas) y un consejo no tomes agua 3 horas
antes de dormir.

¿por qué? Porque tienes que dormir mínimo 7 horas ininterrumpidas cuando tomamos
líquidos vamos al baño en la noche y eso interrumpe nuestro sueño.

La falta
de sueño desequilibra tus hormonas, al dormir se eliminan las toxinas, si no
duermes lo suficiente las toxinas se reabsorben y en consecuencias salen mas
granos.


Conclusión
:

–    Duerme mínimo 7 horas ininterrumpidamente.
–    No tomes líquidos 3 horas antes de dormir (ejm si va a dormir a las 10 pm,
toma agua por última vez a las 7 pm)