Más habitaciones, sin mudarse de casa

Los chicos han crecido y necesitan su propio espacio, pero le resulta imposible mudarse a otra casa con más cuartos. Sin embargo, debe saber que esto tiene solución…
  
  

La imposibilidad de mudarse no tiene por que derivar
en la imposibilidad de que los hijos tengan su propio espacio independiente, lo
cual resulta fundamental en aquellos niños que entran en la pubertad y
necesitan de un espacio propio y privado (sobre todo si los hermanos son de
distinto sexo).

En efecto, si se cuenta con una pieza de espacios
no muy reducidos, se podrán efectuar separaciones que no demandarán ningún tipo
de reformas, pues estarán hechas sólo en base al mobiliario, o a alguna
mampara.

Incluso, estos accesorios tampoco tendrán por qué
afectar la estética de la habitación, pues si se eligen y acomodan los muebles
y accesorios de forma correcta, se podría incluso embellecer las mismas.

Una biblioteca de madera abierta hacia ambos lados,
por ejemplo, es una buena alternativa para delimitar el territorio de cada uno
de los hijos varones (no es muy útil en el caso de que los chicos no sean del
mismo sexo, pues no hay cierre visual), sin por ello resignar luz en algunas de
las habitaciones.

Estas bibliotecas suelen sujetarse a la pared,
mediante un puente que también es de madera. Así, tan sólo quedarán pocas zonas
en común, como las del escritorio o las de un ventanal, las que además serán
además necesarias para el tránsito.

Otra opción sería agregar, de piso a techo, una
mampara semitransparente hecha en base a paneles del vidrio o plástico polygal,
lo cual dará mayor privacidad a cada uno de los integrantes de la habitación,
sin afectar la luminosidad. Por eso, es ideal para hijos de diferentes sexos
y/o edades.

Estas últimas alternativas, serán las ideales para
quienes tengan una sola ventana, pues se debe recordar la importancia de
equiparar los niveles de luz en ambas divisiones.

Se debe tener en cuenta, en este sentido, que el
nivel de luz se debería mantener parejo, o en el caso contrario habría que
agregar un buen sistema lumínico para compensar la falta de luz natural.   

Para el caso de que se tenga la fortuna de contar
con dos o más fuentes de entrada de luz, se podrá optar por elementos que no
sólo efectúen una separación territorial, sino también visual.

En estos casos, se deben considerar los placards
con bibliotecas cerradas, que se arman mediante módulos que pueden ir
instalándose según las necesidades de cada cuarto.

Otros tipos de módulos, como paredes de madera,
armarios, o bibliotecas, también son muy apropiados para efectuar una clara
división en un mismo espacio.

En cualquier caso, se debe tener presente que la
división nunca será total, por lo que para no atentar contra la estética, se
debería intentar mantener una misma línea de decoración en ambas habitaciones.
Para esto, puede ser muy útil repetir algunos detalles, como las camas y los
acolchados de ambos cuartos.