Los límites y los niños pequeños

Consejos para contener y alentar el desarrollo de los niños más pequeños

¿Qué hacer ante un enojo?
 

Lo primero es darle contención física. Un abrazo es lo que más ayuda. En el enojo se esconden sentimientos de tristeza y frustración y se llega más fácil a través del afecto.
Si el enojo es muy fuerte lo mejor es alejarse un rato hasta que el niño se tranquilice. Y lo mejor para evitar el enojo es la prevención, evitar disparadores como el hambre y el sueño, llevarles algo para comer o no sobrecargarlo con actividades.
 

¿Y cuando un chico se pone violento al punto de morder o pegar?
 

Hay que tratar de consentir la acción desviando esa energía. Por ejemplo, dejando que le pegue a la almohada o que rompa diarios para descargar todo el enojo que llevan adentro.

 

¿Cómo educarlos?

 

A continuación le brindamos algunos pasos a seguir para educar a chicos responsables e independientes. ¿Qué hacer y que no? :

 

Actitudes a evitar

 

1.      Rescatar o explicar. Los padres suelen rescatar a los chicos ante cualquier dificultad en vez de permitirles que experimenten las consecuencias de sus acciones. O se apuran por explicarles el significado de algo en vez de dejarlos que lo descubran por su propia cuenta, les muestran el camino correcto, reforzando su dependencia y sentimiento de inutilidad.
 

2.      Dirigir. Siempre es más fácil dirigir las acciones de los chicos que aceptar que ellos hagan las cosas de otro modo. Pero los chicos defienden su independencia que ante una orden se esfuerzan por cumplirla con alguna variación, con tal de salvaguardar su individualidad. Un exceso de dirección hace que los chicos se sientan impotentes. Siempre es mejor alentar a que los chicos hagan las cosas lo mejor posible y a su manera.
 

3.      Expectativas desmedidas. Es bueno tener expectativas sobre sus hijos pero no que las cumplan todas juntas.

 

4.      Esperar “adultismos”. Es decir, no pretender que los chicos piensen o actúen como adultos.

 

Actitudes constructivas

 

1.      Verificar. Siempre hacer preguntas para que el niño se dé cuenta solo si está haciendo algo mal.
 

2.      Explorar. Siempre es bueno charlar con sus hijos sobre alguna mala elección en vez de darles un sermón.
 

3.      Invitar o alentar. Ayudar a que sus hijos cumplan sus deseos.
 

4.      Valorar lo que van logrando. Festejarles sus pequeñas conquistas, aunque sean para usted insignificantes.
 

5.      Respeto. No caer en amenazas o correcciones. Siempre respetar sus decisiones y hablarlo en el caso de que nos parezca incorrecta la decisión tomada.