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Incontinencia urinaria: consejos para el trabajo

Cómo evitar que todos en el trabajo noten tus problemas de incontinencia urinaria
  
  


Reuniones de personal, almuerzos con clientes, llamadas telefónicas, etcétera.
En tu jornada laboral, la incontinencia puede ser un importante trastorno.

Ciertamente, necesitas tomarte unos cuantos recesos durante el día —incluso
durante las reuniones con clientes—. Cada vez que tu jefe se acerca no estás en
tu escritorio.

Llegas a la oficina ofuscada, nerviosa, dolorida, incluso con una mancha en tu
roma… todo demasiado obvio. Si tu jefe te pregunta, ¿acaso debería
interesarse?

¿Necesitas confiar? Y, sobre todo: ¿cómo hacer que estos problemas de
incontinencia se produzcan?


En cualquier caso, lo que ocurre es algo de índole personal, que no tiene por
qué ser revelado en el ámbito laboral. Todo lo que debes decir es: “tengo un
problema médico que requiere tratamiento”.


Prevenir los percances producto de la incontinencia en el trabajo, incluso esas
pequeñas pérdidas, requiere de un poco de pensamiento previo. Asimismo, son
necesarios algunos productos anti-incontinencia.



Tu estrategia contra la incontinencia urinaria


·


Busca parches de buena calidad


Los parches absorbentes son diferentes a las toallitas menstruales. De hecho,
cuentan con un talco que, al igual que en los pañales, se convierte en gel y
puede contener mayor cantidad de fluido, haciéndolos mucho más efectivos que las
toallitas. Si vas a una reunión importante, o larga, estos parches son lo que
necesitas.


·


Previene el mal olor


Se trata de cápsulas de liberación lenta que, al entrar en contacto con
el fluido, liberan un aroma agradable. Estas cápsulas están presentes en los
productos para la incontinencia, aunque también existen sprays o vaporizadores
que actúan como absorbentes del olor.


·


Prueba con un tampón


Si tienes incontinencia por estrés —es decir, pierdes orina al realizar
esfuerzos—, el uso de un tampón puede acabar con las pérdidas. Trabaja haciendo
presión sobre la uretra y suele ser muy efectivo. Piensa en aquellas mujeres que
los usan durante sus períodos; nunca tienen pérdidas. Y, muchas veces, sí las
tienen durante el resto del tiempo.


·


Prohíbete el café y el agua


Si te sientas en una reunión y bebes dos o tres tazas de café, tu vejiga pronto
estará llena. Y cuando de levantes, podrías dejar escapar algo. La cafeína en el
café produce un efecto diurético, lo que incrementa ampliamente las
probabilidades de tener un accidente. Evita asimismo la ingesta excesiva e agua
si tienes incontinencia urinaria. La mayoría de las personas van al baño cada
tres o cuatro horas, cuando beben en forma normal. Esta es una buena forma de
calcular si estás ingiriendo demasiada cantidad de agua. ¿Cuán a menudo vas tú
al baño?


·


Enamórate de los pantalones y las polleras negras


Los conjuntos laborales de colores oscuros nunca pasan de moda. Y, de paso, el
negro esconde una multitud de problemas, incluyendo las pequeñas manchas. Nunca
uses un color que evidencie las manchas de fluido. Asimismo, una decisión
acertada será tener contigo una muda de ropas.


·


Practica el método de Kegel


Sí, puedes practicar el método Kegel incluso en las reuniones laborales. Y nadie
jamás se dará cuenta de ello. Los ejercicios de Kegel son un método para
controlar las pérdidas a causa de incontinencia por estrés. Se trata de aprender
a manejar el músculo pélvico que controla la vejiga; de poder contraerlo en el
momento adecuado. Si dejas escapar orina cuando te ríes, tensa los músculos en
ese momento. Para practicar el método de Kegel, contrae los músculos que usarías
para interrumpir el flujo de orina. Mantén la contracción durante 30 segundos y
luego relájate. Repite el ejercicio de 8 a 10 veces, al menos tres veces a la
semana.


·


Entrena tu vejiga


Si sientes incontinencia urgente, esto puede ayudarte a aumentar el lapso
temporal entre tus visitas al baño. En un primer momento, se trata de efectuar
visitas programadas al toilette cada dos horas. La cantidad de tiempo entre cada
visita debe ir aumentándose con lentitud, manteniendo el foco en dejar pasar la
sensación de urgencia. El objetivo es entrenar la vejiga para ir al baño cada
tres o cuatro horas. De esta manera, el reloj dictará tus hábitos, y no tu
vejiga caprichosa.


·


Considera un pesario


Se trata de un instrumento removible que ayuda a mantener en lugar a los órganos
pélvicos para prevenir la incontinencia urinaria posterior al alumbramiento.
Este método suele ofrecer excelentes resultados y es utilizado por muchas
mujeres en todas partes del mundo.


·


Respira profundamente


Los ejercicios de relajación —como respirar profundamente cuando la urgencia se
presente— pueden ser de gran ayuda a la hora de controlar la incontinencia. Una
vez que la urgencia haya pasado, espera cinco minutos y dirígete al baño aun si
ya no sientes la necesidad de hacer. Lentamente, incrementa el tiempo de espera
antes de ir al toilette.


·


Anticípate


Cuando venga una risa o un estornudo, recuerda contraer los músculos pélvicos.
Esto puede ayudar a prevenir las pérdidas propias de la incontinencia.


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