Happy Hours: todo lo que tienes que saber sobre la “hora feliz” y tu carrera

Los happy hours ya son un clásico en bares y pubs Puede que no estés familiarizado con el término, pero con estos consejos aprenderás a desenvolverte en una “hora feliz”

Tus compañeros de trabajo te han invitado a tomar una cerveza después del trabajo. Tu jefe te ha encomendado la misión de fortalecer el equipo de trabajo y te preguntas si ésta será una buena oportunidad para comenzar con el plan.  

Tu carrera parece estar en un punto muerto, y realmente estás interesado en el trabajo de equipo como método para volver a impulsarte. Asistir a una hora feliz con tus compañeros de trabajo puede ser más beneficioso de lo que imaginas.

Es tiempo de averiguar si tomar unos tragos con la gente del rubro puede hacer por tu carrera.

Por qué asistir a las happy hours

A diferencia de la comida en lo del jefe o de una fiesta de la empresa, la hora feliz no es una actividad obligatoria. Simplemente, es una oportunidad para relacionarte con tus compañeros sobre una base de informalidad, y para hablar con personas de otros departamentos que no ves tan a menudo en la oficina. En ella, podrías enterarte de nuevos proyectos, planes de expansión o contrataciones.

Al mismo tiempo, las happy hours pueden ser una excelente oportunidad para entrar en contacto con personas de otras compañías o diferentes industrias. Representan también la posibilidad de dejar una buena impresión en ejecutivos y superiores.

En el transcurso de una hora feliz, puedes mencionar el trabajo que estás realizando, presentar las nuevas ideas que tienes para la compañía y hacerte más visible, siempre en una atmósfera de distensión y relajación. Asimismo, puede ser un excelente lugar para hacer tormenta de cerebros y para afianzar las redes laborales, pero siempre ten en mente que el concepto de la hora feliz es social, no laboral.

Sacar provecho de la hora feliz

En primer lugar, debes elegir la ubicación de la hora feliz con inteligencia. Si eres el primero en llegar al punto de encuentro, elige un lugar donde tu grupo pueda platicar sin sufrir del exceso de ruidos molestos.

Aunque exista el interés de conocer a alguna persona, alguien podría dejar caer inadvertidamente algún secreto de la compañía. Por lo tanto, elige un lugar tranquilo si la intención es tener una conversación seria referente al trabajo. Incluso mejor, en ese caso, sería solicitar una reunión formal para el día siguiente.

Por otra parte, aunque sea planeada con semanas de antelación o en el momento, todos los trabajadores deberían ser invitados a la happy hour. Esa recepcionista silenciosa podría tener algunas excelentes ideas que no se ha animado a compartir, de modo que la velada podría terminar descubriendo nuevas capacidades en sujetos que hasta el momento parecían del montón.

Otro punto importante es el tema de los asistentes. ¿Quiénes están invitados a la hora feliz? No hay nada más desalentador, durante la reunión de un equipo de trabajo, que la esposa sabelotodo de uno de los miembros monopolizando la conversación.

No obstante, en las reuniones de carácter social, las parejas de los participantes pueden ser un aspecto altamente positivo. Pero, por supuesto, antes de invitar a tu esposa o novia pregunta si los demás irán acompañados.  

Sugerencias

Lleva tarjetas de presentación cuando crees que puedan ser necesarias. Asimismo, nunca estará de más una palm en tu bolsillo. Recuerda que las sugerencias de nuevos productos y los nuevos métodos de trabajo pueden ser temas de conversación que requieran apuntes.

Ten en mente una biografía personal de no más de 30 segundos preparada, en caso de que necesites hablar de ti y de tus planes personales. Después de todo, nunca sabes quiénes se pueden presentar a este tipo de encuentros.

Muévete por el salón y encuentra distintas personas. No permanezcas con el mismo grupo de gente toda la noche. No te sientes al menos que te duelan las piernas. Si todos han arreglado que se sentarán en una mesa larga, elige una ubicación estratégica, y luego cambia de lugar varias veces en la noche para tener la posibilidad de hablar con todos.

Por otra parte, nunca asumas que la cuenta de gastos de tu jefe pagará las bebidas de la noche. Un manager que deba afrontar los gastos con su tarjeta de crédito en reiteradas ocasiones, podría volverse intratable. Si la empresa no cubre el costo total de las bebidas, asegúrate de pagar los tragos que ofreces a otros.

La buena educación marca que si tú lo ofreces, tú lo pagas, y luego la otra persona se hace cargo de la siguiente ronda de tragos (aunque no siempre funciona así). Finalmente, nunca olvides dejar algo de propina para el mesero. No permitas que la reputación de tu empresa sufra por unas pocas monedas.

Asimismo, si el bar ofrece bocaditos gratis, mantente dentro de tus cabales y no termines como un chancho. Si te estás muriendo de hambre, ordena algo del menú. Si alguien encuentra la bandeja de canapés vacía, después de haberte llenado el plato, no es la reputación del bar la que quedará en jaque.

Por ultimo, interésate en las otras personas. Practica tus capacidades de recepción y enfócate en la persona con la que estás hablando. No dejes que tus ojos se desvíen constantemente para ver a otras personas que pasan junto a la mesa ni mires a otros grupos que parecieran más interesantes, o serás tildado de maleducado, superficial e insincero.

Advertencias

En primer lugar, por favor, nunca te emborraches. Combina tu ingesta de alcohol con la misma cantidad de agua alternativamente. Evita pedir varios tragos fuertes o shots de bebida blanca. Seguro que no querrás dejar una imagen lastimosa de tu persona.

Segundo, ten cuidado con lo que dices a tus colegas durante estas conversaciones informales. Compartir demasiada información personal y develar planes de la compañía a terceros son equivocaciones que deben ser evitadas. Aunque el espíritu del encuentro sea informal, tú debes mantener cierto grado de profesionalismo.

En cualquier caso, recuerda que debes evitar hablar todo el tiempo de trabajo. Discutir ideas generales está bien, pero puedes darles forma al día siguiente en la oficina. Pregúntales a tus colegas sobre las vacaciones, hablen sobre los últimos estrenos del cine o discutan sobre los partidos de fútbol del fin de semana. No todo tiene que ser trabajo. Demuéstralo.

Por último, debes tener cuidado con las señales que envíes a tus compañeras mujeres. Asegúrate de utilizar el tono apropiado cuando hables con una. Acércate a tus compañeras profesionalmente y no mezcles el trabajo con el placer.

El exceso de atención puede ser malinterpretado, tanto por la mujer como por los observadores. Y, sobre todo, se discreto. Si tu jefe tiene la mano sobre la rodilla de su secretaria, no lo comentes a los cuatro puntos cardinales.      

Darte a conocer

Es importante que te conozcan por algo más que tu trabajo, así que se sociable durante las happy hours, sin olvidar las investiduras del profesionalismo. Esta tendencia, que ya lleva unos cuantos años en todo el mundo, es una excelente oportunidad para conocer a tus colegas y para darte a conocer como una gran persona.

Solo relájate, mantén la informalidad y deja que la hora feliz trabaje para ti.

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