Hacerle caso a mamá

¿Por qué los adolescentes hablan más con sus madres?
  
  

Si usted es madre de un adolescente y siente que no puede
tocar todos los temas que a estos les preocupan, al menos sepa que no está
sola. Los hijos adolescentes se sienten más cómodos al hablar con las madres
que con sus padres, sobre todo cuando se trata de temas muy delicados como el
alcohol, el tabaco y las drogas.

En cambio son muy pocos los que se
atreven a contarle estas
cosas a sus padres. También hay algunos, aunque el porcentaje es muy bajo, que
prefieren tratar estos conflictos con otros miembros de la familia como los
hermanos, tíos o primos.

Pero muchas madres no saben o no encuentran la forma de
entablar una charla con sus hijos, sobre todo si de drogas se trata. Por eso
los especialistas recomiendan que esos temas deben ser incluidos en las charlas
familiares cotidianas, por ejemplo aprovechar el momento en que  su hijo/a la ayuda a cocinar para comenzar a
hablar de esto.

Es importante compartir cosas con su hijo adolescente como
programas de televisión, música, juegos, etc. Si realiza algo que a usted no le
gusta, como por ejemplo ver un programa que para usted es perjudicial, no intente
hacerlo cambiar de opinión bruscamente sino que primero háblelo hasta que ambos
lleguen a una conclusión en común.

Si usted no tiene mucha información sobre algo que su hijo
le menciona, -nuevas drogas como el éxtasis, por ejemplo- investigue y consulte
a profesionales antes de darle una opinión a su hijo/a.

Otra situación muy buena para hablar con sus hijos es
mientras lo lleva en el auto a la escuela o algún otro lugar. Es un ámbito muy
propicio para que el adolescente se suelte y cuente todas sus inquietudes. Pero
concédale espacios, como por ejemplo elegir la música que quiera escuchar -aunque
usted la deteste-.

Siempre existen momentos especiales para hablar con su hijo.
Si usted está leyendo una revista o un diario y encuentra una nota que trata
sobre drogas, alcohol o tabaco coméntela con su hijo/a, escuche sus opiniones,
discuta, comparta puntos de vista, etc.

Los adolescentes sienten preferencia hacia sus madres a la
hora de hablar, en cambio con sus padres los temas que tocan son más triviales.

Según los estudios realizados en adolescentes que rechazaron
drogas en los últimos años, la gran mayoría había hablado primero con sus madres
acerca del consumo.

Además, estos adolescentes que primero lo hablan con sus
madres luego comparten sus conocimientos con su grupo de amigos.

Por eso lo mejor es hablar de todo con su hijo, animarse a
tocar todos los temas y no sorprenderse si su hijo le confiesa algo malo que
hizo. En ese caso, lo mejor no es reprenderlo sino acompañarlo para que
revierta su actitud.