Genealogía: la búsqueda empieza por casa

El eslabón perdido puede estar en cualquier lado. Biblias familiares, viejos diarios y revistas, y hasta las joyas de la abuela pueden contener información de vital importancia sobre nuestros antepasados.
  
  

Biblias
Familiares

Los archivos
escritos pueden estar presentes en varias formas. Cartas y cuentas personales de
eventos o momentos, son muy bien valuadas en cuanto a la información que
proporcionan, pero son las Biblias familiares, las más aprovechables en cuanto
a los datos que aportan a la búsqueda.

Las siguientes
recomendaciones lo ayudarán a utilizar este medio:

Primero, observe la fecha de su publicación. Compare la
fecha de la publicación con otros datos escritos sobre la página para los
antecedentes familiares. Si la fecha escrita en manuscrito al principio, precede
la publicación, es una indicación clara de que fueron registrados un poco más
tarde.

Después, examine la letra manuscrita utilizada para cada
entrada. ¿Están todas en la misma letra, indicando que fueron escritos por la
misma persona? ¿Están hechas con la misma tinta, sugiriendo que todas fueron
hechas en el mismo lugar? ¿Hay alguna otra inscripción?

Compruebe
cada página de la Biblia o el libro heredado para saber si hay anotaciones u
otros documentos adjuntos. Algunos dueños registraron las fechas de los
acontecimientos, tales como servicios conmemorativos, y bodas, en el margen
adyacente al texto de la Biblia usado para la ocasión.

Otros utilizaron sus
libros preferidos para llevar a cabo tarjetas de rezo, obituarios de los periódicos,
desechos significativos de los boletines de la iglesia, y las notas manuscritas.

Diarios
y Revistas

Son
muy valorados por los historiadores familiares. Es bastante fácil verificar la
exactitud de las noticias y de los acontecimientos: tiempo, contexto, sucesos
locales y mundiales que el diario pudo haber elegido para registrar. La
exactitud y lo completo de tales testimonios, muestran los intereses que cada
familia tenia en esa época.

Documentos
oficiales guardados por la familia

¿Los
miembros de la familia guardaron copias de los documentos públicos en mayor
medida que los emitidos por entidades privadas? Certificados de Nacimiento,
Casamiento, y partidas de defunción; papeles de naturalización; descargas
militares; y los papeles oficiales de acciones legales están entre los
expedientes que las familias suelen conservar. Valiosos por si mismos, dichos
documentos aumentan su importancia cuando los documentos originales se han
perdido a través del paso del tiempo.

¿Qué
dicen los expedientes? ¿Tienen nombres reconocibles? ¿Hay evidencia de donde
pudo estar el expediente original, o quizás el nombre del estado o de la
iglesia que los crearon? Estos datos pueden ser trampolines para encontrar otra
información.

Por
supuesto, es posible que la copia casera de un documento nunca haya estado en el
palacio de justicia. Muchas veces, era dificultoso registrar un hecho o persona
bajo los estamentos legales.

En ocasiones, un certificado de matrimonio puede
ser la única pista de un momento en la historia familiar. Estos expedientes
semioficiales se deben almacenar en un lugar seguro que retarde o prevenga su
deterioro.

Los
documentos privados deben ser evaluados sin prejuicios y con algún
entendimiento criterioso de la historia. Sea especialmente cuidadoso en evitar
hacer conclusiones infundadas de su verdadero valor. Por ejemplo, tenga cuidado
con los títulos de tierras (los documentos transferidos adecuadamente desde el
gobierno a dueños privados).

Otros
Recursos

No
todos los objetos del hogar contienen información obvia de la historia
familiar, pero aun así, hasta el menos valioso de los objetos, puede conducir y
aclarar una búsqueda hacia el éxito.

Un
investigador descubrió una vez, una insignia policial en medio de las
posesiones de su familia. Eso lo conectó al departamento policial
correspondiente y le reveló muchos datos de un período importante de esa
historia abriendo una puerta que antes estaba cerrada.

Eso lo ayudó también a
diferenciar diferentes expedientes de personas que tenían el mismo nombre, ya
que él, era el único policía. Luego la búsqueda prosiguió con el
averiguamiento de las fechas y lugares de residencia, la fecha de fallecimiento,
etc.

Con
esos datos, el investigador tuvo fácil acceso a los registros de inmigración,
testamento y otros datos importantes que generalmente son difíciles de
conseguir en una zona de intensa urbanización.

Las joyas eran
un objeto de herencia muy valioso en las familias antiguas. Si una pieza tiene
mucho valor, generalmente, tienen una fecha fácilmente determinable.

Existen
muchos libros y catálogos de joyería antigua, que pueden facilitarle la tarea
de ubicar una alhaja en el tiempo o se puede consultar a algún experto en la
materia que lo ayude a obtener más datos al respecto.