¿Física cuántica para sanar?

Estimados señor CUFRE y señora ADAMI:
 
Antes que nada quiero disculparme por esta presentación, ya que si bien es cierto las normas sociales determinan ese tratamiento (señor;señora), desconozco sus títulos profesionales, que seguramente deben poseer. Ustedes hablaron sobre  la FISICA CUANTICA aplicada en medicina para el tratamiento y la cura de muchos padecimientos físicos del ser humano. Tal y como  describieron el proceso curativo de diferentes afecciones, se trataría de una aparatología a la que únicamente ambos tendrían acceso y dominio.   
 
Y como esta materia – la física – sólo podría aplicarse en medicina a través de equipamientos elaborados por técnicos y científicos, que no son médicos, me siento interesado en conocer más deñ asunto después de escucharlos dialogar con el siempre sonriente Claudio María DOMINGUEZ en Canal 26. Como intuyo la existencia de algo que favorecería a la humanidad más allá de la medicina convencional – a ustedes les da excelentes resultados -, amerita que lo pongan a consideración de las autoridades del MINISTERIO DE SALUD DE LA NACION.
 
AHORA BIEN, ¿COMO SE CONCATENA DE MANERA TÉCNICA LA FÍSICA CUÁNTICA CON LA TECNOLOGÍA DE LA MEDICINA MODERNA?
 
No pretendo darles una cátedra sobre “física cuántica” , ítem que ustedes deben conocer en profundidad ya que emplean médicamente la cuántica  para curar diversos males. Solo intento informarle adecuadamente al grupo de cibernautas que recibirán una copia de este mail, para que saquen sus propia conclusiones. Para ello, apelaré al invalorable aporte del escritor Michael CRICHTON, también doctor en medicina, que de esto algo sabe… aunque parece que no todo.
 
Veamos. Hace poco más de un siglo los físicos arribaron a la conclusión de que la energía, al igual que la luz, el magnetismo o la electricidad, adoptaba la forma de ondas en continuo movimiento. En la actualidad, a comienzos del Siglo XXI, continuamos refiriéndonos a ondas de radio y ondas lumínicas. De hecho comprobar que todas las formas de energía tenían en común ese movimiento ondulatorio fue uno de los grandes avances de la física del Siglo XIX.
 
Sin embargo, existía una complicación. El caso es que si se dirigía un haz de luz hacia una lámina metálica, se lograba una corriente eléctrica. Un físico, el profesor Max PLANCK (Premio Nobel de Fisica de 1918), analizó exhaustivamente la relación entre la cantidad de luz proyectada sobre la lámina y la cantidad de energía generada. Así logró instituir que la energía no era una onda continua. Por lo visto, la energía estaba integrada por unidades prudentes que bautizó como “cuantos“. Así las cosas, la revelación de que la energía se dividía en cuantos fue el origen de lo que se dio en llamar FISICA CUANTICA.
 
Tiempo más tarde, don Albert Einstein probó que podía aplicarse el efecto fotoeléctrico partiendo de la hipótesis de que la luz se componía de partículas, a las que denominó fotones. Estos fotones de luz incidían en la lámina metálica y destrababan electrónes, produciendo electricidad. Matemáticamente, las ecuaciones daban un resultado válido. Venían a convalidarse la suposición de que la luz se componía de partículas… Se que soy un poco pesado, pero me atrevo a sospechar que algo va quedando más transparente.
 
Los científicos no tardaron en hacerse cargo de que no sólo la luz, sino la energía toda estaba formada por partículas. De hecho, toda la materia del universo se constituía de partículas. Los átomos se componían de partículas pesadas en el núcleo y de electróneos ligeros que se movían a gran velocidad alrededor de éste. Según la nueva concepción, todo son partículas. Por lo tanto, estas partículas son unidades discretas o cuantos. Y la presunción que describe el comportamiento de estas partículas es la Teoría Cuántica, un descubrimiento fundamental de la física del Siglo XX.
 
Los investigadores continuaron rompiéndose la crisma para conocer el profundidad el fenómeno y no demoraron mucho en deterctar que se trata de entidades extrañas, VG. No es posible conocer con certidumbre dónde están; es imposible medirlas con exactitud y nadie ha podido pronosticar qué harán. En algunas ocasiones se conducen como partículas y otras veces tienen la conducta de ondas
 
Con la teoría cuántica se dan dos hechos. En primer término se ve ratificada no una sino mil veces. No hay errores posibles. Puede afirmarse que se trata de la teoría más confirmada de la historia de la ciencia. Los lectores de código de barra, el rayo láser y los chips de una computadora se sostienen básicamente, sin excepción, en la mecánica cuántica. Y no quedan dudas de que la Teoría Cuántica  es la descripción matemática correcta del universo. Sin embargo, he ahí el problema: se trata solo de una descripción matemática. Se limita a un conjunto de ecuaciones. Y los físicos no lograban visualizar el mundo que se insinuaba en esas ecuaciones: era demasiado irregular, demasiado contradictorio.
 
A don Einstein, por ejemplo y para citar un solo caso, eso no le gustaba. Lo interpretaba como un error de la teoría. Pese a todo, la teoría seguió confirmándose y las cosas fueron de mal en peor. Incluso científicos que había alcanzado el Premio Nóbel por sus aportes a la teoría cuántica debieron reconocer sin ambages que no la entendían. Esto ha creado una situación fuera de lo común. Durante la mayor parte  del Siglo XX se ha tenido a mano una teoría del universo que todos usan y todos coiciden en que es correcta, sin embargo no hay nadie que esté en condiciones de explicar que dice realmente esa teoría acerca del mundo y cuál sería su aplicación práctica. Eso sí, existen severas dudas en qu la FISICA CUANTICA tenga algo que ver con la cura de afecciones que padece el ser humano que la medicina convencional no ha logrado comprender ni solucionar.
 
Es por demás factible que no haya sido del todo claro y que dejara muchas cosas en el tintero, así que habría que llenar algunos huecos, por lo que recurriré – además de ustedes – a quienes deben  más informados e ilustrados con relación a esto que un periodista lego como yo. 
 
Por todo lo expuesto, señor CUFRE y señora ADAMI, que me sería de mucho interés conocer a qué metodología apelan para utilizar a la FISICA CUANTICA como paliativo y cura de ciertas enfermedades del hombre. ¿Se trata de alguna aparatología moderna y desconocida para la comunidad científica mundial, o es simplemente la aplicación de medicina no convencional a la que se le incorporo el término FISICA CUANTICA para hacer el “tratamiento clínico” más sofisticado a los óidos de los sufrientes.
 
Bien, estimados señor y señora. Nada más por el momento. Aguardo sus comentarios orientadores y especialmente el domicilio en el que actúan para que algún amigo – resido en Bariloche – pase a retirar folletería que seguramente tendrán impresa para ilustrar a sus pacientes.