Europa: pánico en las granjas. Continuación.

Informe sobre la fiebre aftosa, el nuevo motivo de pánico que se agrega al todavía vigente por el mal de la vaca loca.
  
  


 

 

 

Indignación en Francia contra la UE   

El 20 de marzo, el Gobierno
inglés trataba de frenar la rebelión de los granjeros por las matanzas de la
fiebre aftosa. Los granjeros califican la situación de crisis nacional y exigen
ayudas por los sacrificios. Este mismo día se recibía en Cumbria, al noroeste
de Inglaterra, un nuevo repunte de la fiebre aftosa, con el que ya suman 328
casos en el Reino Unido.

Jim Scudamore, veterinario gubernamental desplazado a
la zona, hizo un último esfuerzo por convencer a los granjeros más afectados
del país de la necesidad de matar 300.000 animales sanos para frenar de una vez
la enfermedad. Este intento de abortar una rebelión no recibió el respaldo
monetario del Ejecutivo de Londres que, a diferencia de Francia, no ha
establecido un sistema de compensaciones económicas para los ganaderos que vean
desaparecer su cabaña.

Recordemos que en el norte de
Mayenne donde se detectó la existencia del primer caso de fiebre aftosa , es
una pequeña aldea de La Baroche-Gondouin, en el límite entre Mayenne y la Baja
Normandía. Dicen sus habitantes que el agricultor y comerciante que llevó las
ovejas a Mayenne está atrincherado en su casa, por miedo a represalias.

Según
un agricultor de la aldea vecina "importaba ovejas de Gran Bretaña e
Irlanda y las vendía al cabo de pocas semanas como "cordero de
Mayenne" y esto ha embravecido a toda la gente de la población.".

En Francia, que depende de la
agricultura y, sobre todo de las exportaciones de alimentos, una rápida difusión
de la enfermedad equivaldría a una catástrofe nacional .

De ahí que las
autoridades francesas hayan ordenado a los agricultores de La Baroche -Gondouin
que dejen sus animales en los campos mientras los veterinarios buscan síntomas
de la enfermedad. Como en muchas comunidades rurales de Francia, las granjas de
Mayenne están agrupadas en aldeas , lo cual aumenta las posibilidades de que el
virus pase de un rebaño a otro .

Y es que los habitantes de la zona afectada se
quejan de la decisión que tomaron los Gobiernos de la UE en 1991 de abandonar
la vacunación sistemática contra la fiebre aftosa.

El ministro de Agricultura,
Pesca y Alimentación de España, Miguel Arias Cañete, aseguraba el 5 de marzo
pasado, que no se habían recibido importaciones de animales de los países en
que se ha localizado el foco ( Francia, Holanda e Irlanda) y dado que el período
de incubación está finalizado "podemos ser optimistas, sabiendo que ésta
es una enfermedad que se propaga fácilmente y hay que extremar todas las
precauciones".

No mostró estar preocupado por el foco aparecido en Francia
"porque está cerrada la frontera" y no se mostró partidario de
cerrar la frontera con Portugal, como le reclamaron los agricultores españoles.
"Es medida no está justificada ya que el país vecino no registra ningún
caso confirmado".

Reino
Unido, desbordado; 541. 000 reses esperan ser sacrificadas.

El pasado 15 de abril, el
Gobierno británico estudiaba nuevas medidas para agilizar la destrucción de
los animales sacrificados por la aftosa y evitar así la excesiva acumulación
de cadáveres. El ministro de Agricultura, Nick Brown, admitió que tenía
serios problemas para cumplir su objetivo de destrucción de animales
sacrificados. Las autoridades reconocen que hay más de 400.00o cadáveres de
animales que aún no se han destruido y que 541.000 cabezas de ganado están a
la espera de ser sacrificados.

La vacunación de animales
sanos en las zonas más afectadas es otra de las ideas que baraja el Gobierno
para erradicar un mal, del que ya se han detectado 1.289 brotes.

Los
agricultores ingleses critican la lentitud con la que el Gobierno está
implantando el proceso de exterminio de animales. Se quejan de la violencia con
la que son sacrificados, después de que se publicara la imagen, grabada con la
cámara de video de un ganadero, en la que se veía un veterinario disparando
contra un rebaño de ovejas.

Finalmente,
después de semanas de rechazar la posibilidad de vacunar contra la fiebre
aftosa a sus animales de granja, el Gobierno británico admite que tiene
preparadas medio millón de dosis t que dispone de suficientes expertos para
inocular hasta 500.000 reses sanas a punto de abandonar los establos por los
pastos de primavera .

Esta medida cuenta con el rechazo de los ganaderos
temerosos de que las exportaciones de carne pierdan valor. Con 1.328 focos
infecciosos confirmados y más de un millón de cabezas de ganado condenadas por
culpa de la epizootia, David King, asesor científico jefe del Gobierno británico
viajó a Cumbria para convencer a los propietarios de animales de las ventajas
de una vacunación selectiva.

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