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Diez puntos básicos para quienes se inicien en genealogía

Adentrase en el maravilloso mundo de la genealogía, puede ser algo muy fascinante y a la vez muy productivo. En esta nota, diez puntos básicos para tener el mejor de los comienzos.
  
  


Comencemos por algunos “NO”…

1. No se cree problemas a sí mismo por
culpa de las equivocaciones que otras personas han cometido con las
instrucciones o el material que planea investigar.

Busque constantemente
información sobre su nuevo hobbie, chequeando y consultando todos los datos
encontrados, antes de ponerlos en práctica. Podría ahorrar mucho tiempo en su
búsqueda si sabe bien qué hacer, y más importantemente, qué NO hacer…

2. No empiece a preocuparse por cuan lejos
puede llegar en su investigación. Son tantos los factores que están implicados
en una investigación, que es imposible hacer presunciones precisas antes de
comenzar.

Todos pueden investigar de formas similares, pero cada caso tiene una
gran cantidad de diferentes vericuetos y vueltas. Algunos factores tendrán
relación con sus propios antecedentes familiares, otros, con los propios
acontecimientos del mundo.

Su persistencia, suerte y cantidad de tiempo
destinado al nuevo hobbie, determinarán en gran medida cuan lejos podrá llegar.
Por cada año que pase, y usted acumule información, mayores chances tendrá de
lograr mayor información, pues al igual que con cualquier tarea de
investigación, aquí también se aplican las leyes del “circulo virtuoso”.

3. No realice ninguna exclamación o
batahola en la familia con los resultados que ha logrado, a menos que este
totalmente seguro de la veracidad de los datos. Confirme sus investigaciones
utilizando una segunda fuente de información.

A menudo, las historias de la
familia son exageradas o magnificadas. La situación social de una familia, suele
ser presentada comúnmente de forma mejor que la real. Tenga cuidado con las
historias sobre descendencia Real o de Nobleza. Intente confirmar todas las
historias que le cuentan en su familia con por lo menos dos fuentes.


Ahora sí, adelante…

 4. Siempre debe partir de todo lo
conocido, para encontrar el camino hacia lo desconocido. Comience escribiendo
todo que sabe sobre sí mismo. Esto le enseñará cómo registrar la información de
forma completa y ordenada. Recuerde que sus descendientes utilizarán su
información, y usted no estará allí para explicar sus anotaciones.

5. Decida en primer lugar que parte de la
genealogía familiar usted desea terminar de conocer. Si elige investigar a todos
sus antepasados, entonces sus investigaciones comenzarán con sí mismo. Pero si
desea encontrar solo el lado referente a la familia de su padre, entonces deberá
comenzar con su padre como la persona principal desde la cual partir.

6. Construya un árbol genealógico en
miniatura. Tome un gran pedazo de papel (la parte posterior de un viejo póster
sería muy bueno) y anote todos los nombres de los miembros de su familia que
usted conoce.

En el tope escriba su propio nombre, a la derecha agregue el de
sus hermanos y hermanas, ya que sus árboles familiares son iguales al suyo. A la
izquierda, anote los nombres de su esposo/a y de sus hijos.

En la línea siguiente, anote el nombre de
su padre y de su madre. Al lado de estos nombres, indique el de sus respectivos
hermanos, hermanas y cada una de sus familias (es decir sus tías, tíos, también
políticos, y primos).

A medida que baje, continúe anotando los miembros de las
siguientes generaciones, y agregando a sus abuelos paternos y maternos, con sus
respectivos hijos y familias. Si sabe quienes fueron sus bisabuelos, enumere a
esta cuarta generación más bajo, dentro de su árbol genealógico de miniatura.

Este árbol miniatura no debe ser una obra
de arte ni un lujo de estética. Solo debe ser completado para ayudarle a
visualizar donde se encuentra cada familiar, y cuales son sus relativos más
directos. Solo agregue los nombres, ya que la información efectiva se deberá
registrar en su diario genealógico.

7. Instale un sistema de ficheros.
Seguramente, usted acumulará grandes porciones de documentos y papeles de todas
las clases.

No hay reglas fijas para ordenar estos ficheros, salvo por el hecho
de que se debe poner más a mano aquello que utilice más frecuentemente, y deseé
encontrar más rápida y eficientemente. Organice sus archivos para permitirse
seguir ordenadamente la investigación más productiva.

8. Busque a los miembros de su familia
extendida, jóvenes y viejos, así como a amigos de la familia, para conseguir
tanta información como pueda. Haga todas las preguntas que considere necesarias,
focalizándose en los Que, Como, Donde, Cuando, Por Qué, y Para Qué de su
familia.

Mire a través de los álbumes de foto, la Biblia familiar y de todos los
documentos personales y civiles que puedan ser encontrados en los hogares de su
familia. Encuentre tantas pistas como le sea posible, antes de comenzar a buscar
en el mundo exterior.

9. Existen muchas fuentes disponibles para
ayudarle a conducir su investigación. Usted debe estar completamente enterado de
lo que dispone en cada campo de su investigación. Inscribirse a una sociedad
genealógica en el inicio de su proyecto, le ayudará a dirigir sus esfuerzos en
la dirección correcta, ganando así un muy preciado tiempo.

Hágase un tiempo para escribir o visitar
estos alguno de los siguientes recursos que pasamos a enumerarles, para saber
cuál de ellos están disponibles para prestarle ayuda: Archivos Públicos,
Bibliotecas Públicas, Asociaciones Genealógicas e Históricas, otras ONG’s,
Librerías y Asociaciones Privadas, Centro de Antecedentes Familiares de la
Iglesia, Iglesias y Cementerios

10. Finalmente, disfrute de su nuevo
hobbie, escriba todos los antecedentes familiares que recoja, o produzca un
vídeo de familia, para mostrar todo lo obtenido en una reunión de la familia,
que podrá ayudarle a agregar datos. Y comparta su información con su nueva y
extendida familia…

¡Buena Suerte!