Consejos para una buena permanente

Tener definido el corte de cabello antes de realizar la permanente, es un paso fundamental para la optimización de la estética final en el peinado.

No siempre la permanente se hace para tener, simplemente, el pelo ondulado, hay causas más sutiles, como controlar determinados implantes del cabello que son muy rebeldes, o darle volumen a una parte de la cabeza para que armonice con el rostro.

El grosor y la textura de los rulos obtenidos, dependen de la forma de los moldes que se utilicen. Puede elegirse un molde como un cilindro ajustado en el centro, para los rulos más cerrados, o un cilindro, sin ajuste o entalle, para rulos más sueltos.

Existen los de tipo boomerang (como un anillo), que crean un rulo con efecto chato. También, están los moldes espiralados, para dar efectos de bucles, tan femeninos.

Es imprescindible prestar particular atención a cuando se realiza una permanentación o ondulación sin conocimientos. Elegir un buen profesional, con experiencia y capacitación nos garantizará un buen resultado.

Para que la permanente sea exitosa, se deben tener en cuenta el producto a usar, los tiempos de aplicación y, sobre todo, el análisis previo del estado del cabello: si está muy deteriorado por previas coloraciones, alisados u otras permanentaciones anteriores, conviene esperar a que se cierren las cutículas de la fibra capilar, y recién ahí proceder a la ondulación.

La improvisación, como en otros aspectos también, puede causar inconvenientes no calculados. Hay que ser conciente de todos lo detalles necesarios como el estado en que se encuentra el pelo para luego dar pasos satisfactorios.

Y reiteramos que no hay que temerle a la permanente, ni al alisado, que tienen procesos químicos parecidos, como tampoco a las tinturas. Simplemente hay que ir paso por paso y rulo por rulo.