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Conociendo su destino: Los Cuatro Pilares

Conoce esta milenaria técnica, nacida en China y que cada vez conquista más adeptos en el mundo occidental
  
  

Desde siempre el ser humano ha buscado la
forma de conocer el futuro, de saber qué le deparará el destino al individuo.
Lo que conocemos como horóscopo, en todas sus variantes, es tan sólo una de
las muchas formas de predicción (un poco más compleja, al revelar también características
propias de cada persona, no sólo lo que le ocurrirá o puede llegar a ocurrirle,
o la forma en que le afectará la suerte, sino también detalles sobre su personalidad y
sus características sociales), pero también existen muchas más.

De lo que nos ocuparemos en esta
ocasión es de una forma de búsqueda del conocimiento sobre el destino de la
persona que nació en China, en tiempos antiguos. 

Los
Cuatro Pilares
 

El método del que hablaremos se
llama, como pueden haberse imaginado por el título y el subtítulo, los “Cuatro
Pilares del Destino”, aunque también es conocida como la técnica de los “Ocho
Caracteres”.

Su nombre se debe a que la información que se utiliza
para realizar el pronóstico se anota en cuatro columnas, que contienen
cada una dos caracteres. Cada columna es llamada “Pilar” y entre las cuatro
suman ocho caracteres. De ahí el nombre dado a la técnica.

A cada una de estas cuatro columnas corresponde un
tipo de información distinto. 
¿Qué tipos de información necesitamos, se preguntarán? 
Bastante simple. A una columna le corresponde el año de nacimiento
de la persona, a otra el mes, a otra el día y a la última columna le
corresponderá la hora de nacimiento.

Este método permitirá “leer” la vida de la persona. 

Terminología 

Los antiguos chinos no utilizaban los números para la
representación de estos datos numéricos, sino una combinación de dos grupos de
palabras que denotaban el tiempo. Para ser mas claros, un año era representado
por dos palabras, el mes por otras dos, y así hasta completar los cuatro datos
necesarios para la adivinación.

El primer grupo de palabras utilizado para la
denotación del tiempo es llamado de los “Diez Tallos Celestiales” y está
formado por los componentes de yin y yang de los cinco elementos: yin madera,
yang madera; yin fuego, yang fuego; yin tierra, yang tierra; yin metal, yang
metal; yin agua, yang agua.
 

El segundo grupo, en cambio, es el formado por lo que
se denomina “Doce Ramas Terrestres”, que son normalmente representados por los
doce animales del zodiaco chino: Rata, Búfalo, Tigre, Conejo, Dragón,
Serpiente, Caballo, Cabra, Mono, Gallo, Perro y Chancho.

En el
más primitivo nivel de la astrología china (que
es, por otro lado, al que habitualmente se hacer referencia cuando se habla de
horóscopo chino), la rama del año se usaba para representar a la persona; y su
carácter era explicado a partir del carácter del animal correspondiente al año.
Esto es el signo animal al que se suele hacer referencia.

Pero, durante la dinastía Song, que va desde el año
960 hasta el año 1279, el astrólogo Xu Zi Ping introdujo un importante cambio
en la forma de utilizar el método de los cuatro pilares para leer vidas: dejo
de lado la rama del año como representación de la persona y empezó a utilizar
el tallo del día. Este cambio significo una mejora decisiva en esta técnica; y
se puede encontrar en todo detalle en el libro Yuan Hai Zi Ping, que recolecta
sus trabajos y fue compilado por Xu Xing. 

Fechas del método 

Antes que nada, y por ser de
gran importancia ante el habitual error cometido por los que se inician en esta
antigua técnica al utilizar el calendario lunar, es necesario remarcar que para
calcular los cuatro pilares del destino se debe utilizar el calendario solar.

Además, cuando uno estudia los
trabajos de Xu Zi Ping se da cuenta de que el astrólogo chino consideraba a la
llegada de la primavera como la llegada de un nuevo año. Pero algunos
astrólogos pretenden que el solsticio de invierno debe considerarse como el
verdadero inicio del año. Pero esto es un error, por razones que son demasiado
complicadas como para elaborarlas en total plenitud en este espacio.

Finalmente, un apunte sobre la
hora. La hora de la rata (Zi) es el periodo de tiempo comprendido entre las
23:00 y la 1:00. Esto acarrea la idea de que el día comienza a las 23:00. 
Sin
embargo, considerando con algún detalle las anotaciones en los trabajos del
astrólogo chino, nos damos cuenta de que hace referencia a la fecha de
nacimiento de una persona diciendo que “si una persona naciese en los primeros
cuatro cuartos de la hora de la rata, el primer día del primer mes del año,
entonces se lo considera nacido el día anterior (por lógica, el ultimo del año
anterior); mientras que si nace en los últimos cuatro cuartos de la hora de la
rata, se lo considera nacido durante el año que comienza”. 
Esto marca
claramente que Xu Zi Ping consideraba a las 24:00 como la hora de inicio del
día; o sea, que el día comenzaba a la medianoche. 

Encontrando la hora correcta 

Otra discusión que se plantea
entre los astrólogos a la hora de calcular los cuatro pilares de la vida es
como calcular la hora real para los mismos.

Muchos astrólogos defienden la
idea de que, para realizar los pilares, la hora debe transformarse de acuerdo a
la hora en Beijing, ya que el método proviene de China y se encuentra en
sintonía con el tiempo en China, por ser sus investigaciones realizadas allí.
Otros, sin embargo, aducen que en ese momento la capital de China era Loyang, y
que la conversión se debe hacer sobre la base de la hora de Loyang.

Ninguna de estas teorías tiene
sentido.

¿Por qué? Porque en la
antigüedad la hora no era una ciencia exacta, sino que se calculaba en base a
la sombra que proyectaba el sol. Y de noche, con algún método como relojes de
arena o de agua (en este último caso, principalmente en China). Por lo
tanto, la exactitud de la hora dependía bastante de la posición geográfica.
Era, pues, la hora, una cuestión que variaba, aunque sea levemente, de región a
región. 
Y en la antigüedad, créanme, no convertían la hora a la hora de la
capital para hacer la lectura del destino de una persona, sino que usaban la
hora local. Considerando el enorme tamaño del territorio chino, mas la cantidad
de longitudes que abarca, los horarios usados para la adivinación eran
disímiles entre si. 
Y, si lo eran en el pasado, ¿por qué no pueden serlo ahora? 

Reglas 

Para poner las cosas un poco
más en claro y resumido,
una pequeña lista de las reglas a seguir para los cuatro pilares según Zi Ping.

Primero, el
pilar del año cambia precisamente en el momento en que llega la primavera, no
en el solsticio de invierno. Habitualmente, eso es alrededor del 21 de
septiembre. Es importante anotar el momento exacto en que comienza el nuevo
año.

Segundo, el mes cambia exactamente en el momento en
que la marca de la estación lo indica.

Tercero, el pilar del día cambia exactamente a
medianoche, como lo vimos anteriormente.

Finalmente, en el cuarto pilar (el de la hora)
deberemos usar simplemente la hora local, sin preocuparnos por Beijing. 

Haciendo los pilares 

Para hacer los pilares podemos
recurrir a lo que se conoce como “El Calendario de los Mil Años”. También podemos
usar formulas matemáticas o hasta utilizar un programa de computadora. 

Conclusión 

Los cuatro pilares del destino
es una poderosa técnica de discernimiento del futuro. Y uno de los más exactos. 
Por supuesto, nos dará interesante e importante información sobre nuestro
futuro y nos permitirá intentar cambiarlo, para tratar de mejorar lo que
estemos haciendo mal y nos pueda encaminar por una senda no del todo agradable. 

Es, entonces, una vía para mejorar nuestra vida. Para aprender a mantener
nuestra vida bajo control, este método es una excelente ayuda que debería ser
considerada y aprendida. Y no solo por nosotros mismos, sino por aquellos a los que
podríamos ayudar.

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