Como prevenirse de los robos en la vía publica

Caminar o transportarse en la vía publica, significa correr un riego significativo en las grandes ciudades. Para no pasar a engrosar la estadística de robos, existen algunas recomendaciones importantes.
  
  

 

El arrebato es el tipo
de robo más frecuente, aunque no siempre las estadísticas lo reflejan porque
pocos casos se denuncian (sólo uno de cada tres). La tentación típica son las
carteras y los bolsos, que de un súbito tirón cambian de mano.

Es una
modalidad clásica del microcentro y las calles comerciales. También se dan en
los trenes, sobre todo en verano, cuando las ventanillas están abiertas. Para
eso se aconseja llevar bolsos y carteras apretados contra el cuerpo. No ir con
mucho dinero, y llevarlo encima.

El
asalto ocurre de
noche, y las víctimas sufren el robo del dinero que llevan. Como en las otras
modalidades de robos con armas, el nivel de denuncia es bajo: apenas llega a un
35 por ciento. En contra de esos casos hay que tratar de evitar las calles
oscuras o mal iluminadas, aunque haya que dar un rodeo para llegar a destino.

Otra forma de delito
es la llamada “salidera". Se producen en los bancos se y muchas terminan
en forma violenta. Los ladrones "marcan" adentro a quienes sacan
dinero y después los asaltan en la calle: con armas o con el método del
arrebato.

También es posible
que los sigan varias cuadras en un coche o en una moto, o les roben en un taxi.
Las víctimas más fáciles suelen ser los jubilados que salen de cobrar.
Entonces, si se puede, se deben resolver las transacciones dentro del banco.
Retirar poca plata y no exhibirla. No tomar taxis frente a los bancos: es mejor
caminar unas cuadras.

Un caso típico y muy
habitual, según la Policía: alguien se sienta en una mesa de un restaurante o
una confitería y cuelga distraídamente el saco o la cartera en el respaldo de
la silla, blanco fijo de los punguistas de ocasión. Esto se puede prever
teniendo siempre los sacos y las carteras a la vista, llevando poca plata y
evitando las alhajas caras.

Otra modalidad común en los barrios de la Capital y del conurbano es la
“protagonizada” por una banda de ladrones que sale de "ronda" y
espera que alguien llegue a su casa para sorprenderlo. La situación se presta
especialmente cuando alguien está entrando el auto al garaje.

Ante este tipo de
peligro, se sugiere dar una vuelta manzana si, al llegar, en la cuadra hay
alguien sospechoso. Si no se va, llamar a la Policía.

Otro tipo de robo
habitual en la vía publica, se da contra los automovilistas. Los lugares más
peligrosos son las barreras y los semáforos. En las avenidas, los ladrones, que
en estos casos acostumbran a andar en moto, suelen elegir los autos que
están parados en la segunda o tercera fila, y quedan atrapados.

Para prevenir, viajar
con las ventanillas levantadas y las puertas trabadas. No parar cuando alguien
haga señas o comentarios como "lo chocaron".

Y
como consejo general, no resistirse al eventual robo. Muchas veces el estado del
delincuente puede predisponerlo a reaccionar de manera violenta y no previsible,
haciendo que el robo se transforme en una tragedia indeseada.