Cómo comportarse en un nuevo empleo

El primer mes en un nuevo trabajo es vital para que no te echen. ¿Cómo demostrar una buena predisposición, compañerismo, humildad y muchas ganas de aprender?

Al iniciar un trabajo nuevo es normal sentir desorientación, sentir confusión en cuanto a las tareas a desarrollar o no saber a quién acudir cuando se presentan las dudas y los primeros obstáculos.

“A pesar de estas sensaciones que generan miedo y en algunos casos hacen que la persona dude sobre el puesto laboral conseguido, hay que tener la suficiente fuerza para encarar esta nueva etapa llena de retos y hay que tener una actitud abierta y positiva para que los obstáculos no sean más que eso, pequeñas trabas que hay que superar”, sostiene la Licenciada en Recursos Humanos, la argentina Luciana Romaní.

Aunque el mayor esfuerzo lo debe realizar el verdadero protagonista, “el respaldo y la ayuda del entorno es muy importante. Un buen grupo de trabajo aporta soluciones y se dirige hacia un mismo lado.

Todos hemos sido primerizos alguna vez y no hay que olvidar la propia procedencia. Si se hace lo posible para colaborar con los principiantes el trabajo será de mayor calidad y todos los empleados saldrán beneficiados”, destaca la especialista.

Cómo mantener tu nuevo empleo

1.- El reciente empleado debe sentir un interés por el desarrollo de la tarea a realizar. “Muchos empleados trabajan en puestos que no se adaptan a las preferencias de cada uno, pero es importante poder encontrar aquellos detalles que despierten el interés y logren estimular las ganas de llevar adelante un reto semejante.

Una buena alternativa es conocer muy bien la empresa que ha contratado nuestros servicios, informarse sobre sus funciones y si es posible, enterarse sobre las distintas jerarquías.

Toda esta información es muy útil para asistir a la empresa con confianza y conocimiento”, recomienda la Licenciada.

2.- La discreción es fundamental sobre todo durante los primeros meses. “Muchos empleados cometen el error de hablar de su vida privada o actuar de modo poco natural para ganar seguridad o causar una buena impresión a los compañeros, pero esta actitud puede jugar en contra.

Durante los primeros tiempos, lo mejor es mantener la vida personal en privado y ser lo más discreto que se pueda. Lo primero es desempeñar un buen trabajo y es eso lo que se debe ver.

También hay que evitar los comentarios negativos sobre antiguas empresas a las que se ha trabajado”, revela la especialista.

3.- La paciencia es otro de los aspectos claves ya que no es fácil adaptarse a un nuevo ámbito laboral, lleno de compañeros desconocidos. “La clave del éxito es ir despacio.

Es mejor tomarse el tiempo necesario o un poco más para llevar a cabo las tareas. Hacerlas a conciencia y con prolijidad y siempre, preguntando acerca de las dudas”, opina la profesional.

4.- Es fundamental ser agradable. “No es necesario ser falso en cuanto al carácter ya que cada uno tiene su personalidad ya formada, pero sí es cierto que si se muestra un poco de simpatía no estará de más.

La primera impresión es importante y cuenta mucho. No hay que olvidar que la sonrisa es la mejor carta de presentación que una persona pueda tener”, finaliza diciendo Romaní.

No esperes que la suerte golpee a tu puerta y diga: “Tengo un trabajo para ofrecerte; uno que te hará sentir feliz y completo”. Tú puedes (y debes) organizar el futuro de tu carrera profesional. Este curso gratis de Planificación de tu Carrera Profesional te ayudará a lograrlo.