La experiencia es como la madurez y el conocimiento, nunca es demasiada y raras veces suficiente.
No se puede tener experiencia si la edad no es la adecuada, con la formación y la orientación en el camino correcto. 20 años de experiencia no se alcanzan a edad temprana, por ejemplo.
Igual que el navegante que dirige la nao frente a viento y marea, sin dejarse influenciar por modas y caprichos puntuales.
Una empresa es como una casa, hay que distinguir lo importante de lo urgente.
Por otro lado, no se habla de lo más importante y son los valores humanos, que marcan la diferencia respecto a la voluntad durante años.
La mejor publicidad es el trabajo honrado y la constancia y sobretodo no aparentar lo que no se es, espiritualmente hablando.
Esto es lo que forma el capital humano, el recurso más valioso de toda empresa.
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