Mi Labradora falleció el jueves 18 de noviembre a las 5 de la tarde. Fueron 8 años en la que estuvo con la familia desde que ella tenía 1 mes de nacida, prácticamente dió vida a mi familia a mi hogar. OH, Dios, cuanto la amaba y la amo. Mi familia no puede olvidarse de ella. Mi familia llora la perdida de nuestra dulce “hijita”. Antes del fatal desenlace, todo era alegría, felicidad; entre las curiosidades que ella hacía es que nos abría la puerta, cuando llegábamos a casa, SI, aunque no lo crean, abría la puerta. Nuestra triste historia empieza cuando a partir del mes de Octubre 2010 se le evidencia un tumor al hueso en la pata izquierda, estuvo en tratamiento, chequeo, análisis, biopsia, etc., pero no cesaba el avance del tumor. La última semana de octubre y la primera semana de noviembre se fue deteriorando quedando paralítica de las dos patas traseras, con la cola inmovibilizada, sin control de su vejiga ni de su evacuación, pero aun así quería seguir viviendo, porque nosotros la sosteníamos de la parte trasera y ella caminaba y corría por toda la casa como queriendo revisar cada rincón de nuestro hogar; le compramos un soporte rodante para que caminara y como se desesperaba por acompañarnos a pesar de su limitación. El veterinario nos manifestó que era necesario amputarle la pierna. Mandamos a traer un medicamento a España porque en el Perú no hay este tipo de medicamento para el cáncer a los huesos, le dimos un solo día aun así seguía mal de salud. El veterinario nos manifestaba que la teníamos que operarla, pero teníamos nuestras dudas de operarla, ya que se le bajo la hemoglobina que tuvieron que hacerle transfusión, se agitaba mucho, jadeaba y respiraba con dificultad. El domingo 14 de noviembre su puso muy mal y la llevamos al veterinario que logro estabilizarla, nos volvió a manifestar que era necesario amputar la patita; el martes 15 volvió a ponerse mal que tuvimos que volverla a llevar al veterinario para que la estabilicen y muy a pesar nuestro autorizamos la amputación de su patita, el 17 de noviembre la operan a las 5 de la tarde saliendo bien de la operación a las 7 de la noche; el veterinario nos indica que no es necesario que se quede en el hospital que nos la podíamos llevar a casa para que descanse con el cuidado nuestro. Llego a casa despierta con ganas de seguir viviendo. Al día siguiente Jueves 18 amanece relativamente bien, jadeando, y a las 6 de la mañana de di un rehidrante prescrito por el veterinario y me despedí de ella para ir a trabajar quedando a cargo de ella mi familia. DEBI DECIRLE QUE ESPERARA MI REGRESO, QUE NO ME DEJARA POR NADA, QUE YA REGRESABA A las 5 de la tarde recibo la llamada telefónica que mi perrita había fallecido. Dios, como nos dolió y nos sigue doliendo la perdida, a mi me duelE MUCHISISIMO Y ME SIENTO EL GRAN CULPABLE, yo debí esta a su lado, protegerla, darle aliento para que no nos deje. Mi familia esta destrozada, llora cada vez que nos trae a la memoria su recuerdo, no se que hacer para aliviarles la pena y mi pena. Mi familia sigue llorando por la partida de nuestra “bebita”, sentimos que no estuvimos a la altura que ella si estuvo con nosotros dándonos alegría y alivio en los momentos mas duros que nos toco vivir. No debimos autorizar la amputación de su patita, debimos esperar por lo menos un mes para que se recuperara por completo, dándole su pastilla para el cáncer a los huevos y ver como evoluciona, por lo menos dándole todo el soporte para que puede vivir mas. Dios, como la extrañamos, nos sentimos mal, me siento mal, triste, nervioso. Espero que desde el cielo nos perdone por la decisión de autorizar la amputación de su patita que fue el detonante de su deceso, no se si me pueda perdonar mi bebita, no se si me comprendas o sepas todo lo ocurrido. Por favor, necesitamos su consejo. “Bebita” MIA, donde quieras que estés PERDONANOS si en algo te hemos fallado. Te queremos mucho
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