Se siente rico gritar ¡CABRONEEEES! JAJAJAJAJA. No entendía a aquel mugroso que llega al cine y al amparo de la oscuridad grita ¡YA LLEGUÉ CABRONEEEES! JAJAJAJAJA, y desaparece entre las butacas para que no le digan nada, luego de un rato se cambia de lugar, jajajajaja. Una vez se sentó junto a mí acabando de gritar y sentí como que me lanzaron clavos, estaba indignada por su palabrota y su..... ¡ay!, ¡quién sabe!, yo sentía feo, como que no debía estar ahí, ¡y ónde que estaba re guapo el endino maldito!, jajajaja. ¡Uy, qué corriente!, jajajaja.
¡Oiga, es una liberación!, se siente bien, rompí la barrera del lenguaje..... jajajaja. Qué divertido. Es emocionante..... Es más, no me haga caso, me estoy estrenando de carretonera..... Este..... no sé cuáles son los carretoneros, ¿jalan la carreta?
Sahara.
Sahara.
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