Ciertamente….. jajajaja, sí, ya hizo época lo del ch….. en la masa. Yo no gusto mucho de lo dulce, prefiero las frutas naturales maduritas….. aunque sí, hay una golosina que me chifla, se trata de las manzanas cubiertas de caramelo rojo y ensartadas en un palito puntiagudo. Las vendían afuera del colegio en la primaria, y no sé si era por el sabor agridulce o por su belleza que relucía al sol de la tarde o por la cara de esperanza del vendedor, quien sabía su poder de atracción en la chiquillería. El caramelo cristalizado, ofrecía cuarteaduras que a mí se me presentaban como mapas delicadamente trazados, y la vara de bambú donde las colocaba, una especie de órbita vertical, jajaja. También, con mucha imaginación, podrían ser cometas, donde el palo, invariablemente pegajoso, era la cauda. El conjunto de manzanas con su palito y acomodadas en el bambú, podría ser también una rama de gladiolas rojas, de cera, que se derretían por el calor. Las manzanas me agradan, del color que sea, con la única condición de que sean jugosas. A veces pongo una o dos en el horno, sin aditamentos, con su cáscara. Me gusta esa especie de jalea que queda en el fondo de la flanera, el puré y la cáscara como tatemada.
Siempre tengo verduras frescas para cocerlas en cualquier momento, con media cucharadita de sal y otra de azúcar. Cuando tengo una reunión en casa, ya saben todos que la botana es de verduras, quesos y frutas frescas o secas. Como comprenderás, soy muy simple en la comida. Huyo de la grasa harinas y azúcares, aunque de vez en cuando me doy un banquete….. una empanadita de piña a nadie se le niega. Me encantan los manjares del mar, pero prefiero los cocteles porque no llevan grasa. ¿Qué aburrida, no?
Mi papá toma el Rivotril para dormir, y una vez que me tocó dormir en colchoneta porque no alcancé cama, me tomé tres gotitas, temiendo no conciliar el sueño….. Niña, yo creo que acababa de cerrar los ojos, cuando me pasó como en cortos de película, una sucesión de imágenes espantosas, una de mi sobrinito encantador con lengua de fuego y ojos malignos, otra de mi mejor amiga atropellándome en su carro rojo con toda la mala fe….. no me quedaron ganas. El susto me despertó y no quería dormirme por temor de volver a las pesadillas, que de verdad, fueron horribles.
Tienes razón, hay una forma de vestir para cada ocasión. UN ABRAZO KARI, y espero que te recuperes pronto.
Sahara.
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