Muy bueno su comentario estoy de acuerdo con Usted.
No hay nada más triste para un hombre que el tener que estar mendingueando sexo con sus esposa y se reciba un cuerpo tibio en lugar de uno bien caliente y listo para hacer pirueta y media.
Desgraciadamente, son raras las mujeres que desean mantenerse en buena forma, física, mental y sexual al paso de los años en el matrimonio.
Cuando eso le llega al hogar de un hombre dispuesto a ser felíz siempre, cumpliendo a cabalidad sus deberes y no se le da, no tienen ningún derecho aquellas mujeres a detenerlo en buscar afuera lo que son incapaces de darle adentro.
Que triste es que un hombre llegue cansado de un día de trabajo y que siempre llene el refrigerador, tenga un palto tibio y rancio de comida comprada por que la vieja guevona no quiso cocinar.
Tonto el que soporte eso y no lo remedie
Muy bien Cali48
Pretoriano
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