Para Paolita14929
De Francho1220
Mirá, cuando digo que me costó entender que mujeres y varones compartimos las mismas inquietudes, es realmente cierto. Mi panorama era muy limitado, que bordeaba la estupidez. Y mediante una encuesta, me dí cuenta que no era el único, la mayoría lo padece. Hace poco comenté con un amigo de nuestras esposas. Me dijo que era una chica hogareña, muy recatada en la cama. Le pregunté:¿eso era lo que buscabas?. Muy seguro dijo sí. Tienes amante, indagué. Sí, contestó. Y que tal, dije. ¡Uf! malcriada, me hace de todo. Y tú, preguntó. ¡Ah! la mía es bien malcriadaza. Soy muy feliz. Y es la pura verdad, yo soñaba con una mujer así, buena en todo: como madre, esposa, amiga, socia y sobretodo buenísima amante. Me gusta verla como se engolosina con mi sexo. A veces se pasa horas prendida de su pene. Lo mama, aprieta y succiona. Le gusta el líquido seminal que emana. Es rico, afirma. Me muerde el glande, baja por toda su longitud y llega a mis testículos. Les pasa la lengua, se los mete a la boca uno por uno. Una vez, intentó llevarse los dos a la boca y me dolió.
Con todo esto los dos estamos excitadísimos. Ya la conozco y me pide leche. Y comienza a masturbarme con el pene en su boca. Y cuando comienzo a eyacular se lo va tomando, soboreando cada chorro. Asegura que tienen diferentes sabores y texturas. No hace perder ni una gota. Ella sabe que me gusta de sobremanera todo esa operación, por eso no lo hace a menudo. Para eso siempre me agarra aguantado, según ella, la leche es mas rica cuando está bien espesa. A veces me sorprende cambiándome de ropa interior. ¡Ay que rico! dice, e inmediatamente se pone de rodillas y comienza a chupar. Hasta decir ¡Ya!. Dejándolo erecto, me coge los testículos diciendo: que siga llenando. Cuando me ausento, lo que se le ocurre primero al llegar, es que va a copular conmigo o comenta que no lo haga por mucho tiempo pues necesita de su pene. En otras, coge mi pene, lo mira y manifiesta: por esto todas las mujeres nos desesperamos. Ocasionalmente la excito al extremo y no la penetro. Y comienza a gemir suplicando: penétrame por favoooooooorrrrrrrr.
Personalmente todos estos comentarios de ella me sorprenden, pero finalmente me agrada porqué lo siente conmigo. No pienso en su pasado, vivo el presente.
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