Derechos de los Mapuches: Eternas injusticias para los dueños de la tierra
Por Silvia Guillén | APM - Monday, Jan. 30, 2006 at 12:16 PM
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Un pedido de asilo político a Argentina ha sido interpuesto por un líder mapuche chileno, pero lo pide a un país donde tampoco se respetan los derechos de los pueblos originarios.
Más de 500 años de lucha y espera en la más absoluta de las soledades. De vez en cuando algún que otro medio de comunicación masiva se acuerda de ellos, siempre y cuando la noticia se traduzca en rédito. Es noticia entonces la represión a la que fueron sometidos por la policía de Neuquén (Argentina), pero se mostraron más imágenes de su reacción que de los palos y balas de goma que recibieron.
Hubo poco espacio para explicar qué es lo que reclaman. De esta forma, unos 150 mapuches fueron reprimidos por la policía cuando manifestaban frente a la sede del Concejo Deliberante de Neuquén, para protestar a raíz de que no les otorgarán el reconocimiento a las comunidades aborígenes en la reforma de la Constitución provincial. Los habitantes originarios enfatizaron en que "vinimos a buscar el reconocimiento, no la represión", y refiriéndose a los convencionales constituyentes expresaron que "entregaron el derecho, el futuro de nuestros hijos". Fue una extensa jornada de negociaciones, pero ante el resultado, los mapuches manifestaron su repudio a la resolución y la policía los reprimió con gases lacrimógenos a última hora del jueves. "Vinimos a hablarles respetuosamente de nuestros derechos y se esconden porque no tienen dignidad, nos robaron los recursos de nuestros hijos", se veía gritar a una mujer en medio de su desesperación y desconcierto, por el canal de noticias argentino Todo Noticias. Y estaban solos, desesperados porque nadie los acompaña y nadie los escucha. Son los dueños de la tierra marginados por la indiferencia de los que no les conviene que se consideren sus derechos. La reivindicación verdadera de los derechos de los pueblos originarios, significaría un cambio radical en las estructuras políticas, sociales y económicas de la nación entera. Se los mató, persiguió y encerró.
No es noticia por ejemplo la persecución a sus líderes y pocos fueron los medios (sólo los alternativos) que se ocuparon de la situación de Pascual Pichún Collonao, un mapuche chileno que solicitó a las autoridades argentinas asilo político y está a la espera de una definición. Su padre, Pascual Pichún Paillalao, de 53 años, lonko (jefe) de la comunidad Antonio Ñirripil de Temulemu, y su hermano Rafael Pichún Collonao, de 25 años, dirigieron una misiva al gobierno argentino por la solicitud de refugio político presentada por Pascual. Ambos están cumpliendo una condena por 5 años de prisión en la cárcel de Traiguén, IX región, acusados por el gobierno y la justicia de "terrorismo". La diligencia es tramitada en las oficinas de la Secretaría del Comité de Elegibilidad para el Estatuto de los Refugiados (CEPARE), con sede en Buenos Aires.
"Nosotros somos mapuches, hijos de la tierra, y por ello la hemos defendido siempre. Desde el año 1998, nuestra comunidad ha mantenido una férrea defensa de nuestro territorio ancestral ante el avance de las empresas forestales y hemos denunciado los graves daños que provocan las plantaciones industriales... Esto ha provocado una interminable campaña de persecución judicial y política en contra de nuestra familia, así como también en contra de otros miembros de nuestra comunidad, que componen cerca de 80 familias campesinas de humilde origen", denuncian el lonko Pichún y su hijo en la carta. Sigue el pedido manifestando que "Pascual, como gran parte de nuestra familia, ha tenido que enfrentar y soportar este hostigamiento por parte de las autoridades regionales y nacionales... Nuestra lucha es la lucha de un pueblo por sus derechos, es la lucha de una comunidad por el bien de sus miembros, por la defensa de nuestra cultura. Si eso constituye un acto de ´terrorismo´, que así sea, pero tenemos la convicción que es una lucha legitima y que en ningún caso representamos un ´peligro para la sociedad´, como el gobierno chileno y los tribunales han señalado y por cuya razón nos han condenado irregularmente, en juicios que avergüenzan por su racismo".
El lonko, considerado uno de los principales líderes del movimiento mapuche en Chile, apela en la carta a la comprensión del gobierno argentino para que de lugar al lícito pedido de protección para su hijo y manifiesta que “por eso compartimos en lo más profundo de nuestras almas, que un miembro de la familia y la comunidad mapuche de la que formamos parte, este solicitando el refugio político en el Estado Argentino. Sentimos el gran dolor que significa que uno de los nuestros esté lejos de su tierra y de su gente, por culpa del Estado chileno que ha querido manchar el honor de nuestra familia tratándonos como delincuentes. Sin embargo, estamos seguros que el Estado Argentino, sus instituciones y finalmente su pueblo, darán lugar a la petición de nuestro hijo y hermano, acogiéndolo como uno de los suyos en esa tierra generosa que también es la nuestra y la de nuestros ancestros".
Por su parte, Juan Pichún, otro hermano de Pascual y miembro de la Comisión en Gulumapu, expresó que “sabemos que el gobierno chileno está haciendo llegar ante el CEPARE información sobre el caso, información negativa, tergiversada y con la cual intentará revertir una posibilidad de refugio político que marcaría, a ojos de la comunidad internacional, un antes y un después en su política represiva. Hasta el momento el gobierno no ha solicitado la extradición. Dijeron en diciembre que lo harían, lo dijo el ministro Vidal en Temuco, pero al parecer las elecciones los obligaron a actuar con cautela. Ahora ya pasó la campaña electoral y es cuando todos debemos estar alertas”.
En el mismo sentido, Pedro Carimán, vocero en Argentina de la Comisión por el Refugio Político de Pascual Pichún, se encuentra también a la espera de la respuesta y expresó que “estamos en una etapa en que el Secretariado del CEPARE, que es la instancia que se encarga de recepcionar las solicitudes, está evaluando los informes que se han hecho llegar, la entrevista que ha tenido nuestro hermano en esa dependencia y también está recabando mayores antecedentes sobre el caso. Por eso es importante en este período aportar documentación para demostrar que Pascual Pichún Collonao reúne las condiciones para el otorgamiento del refugio político, tal cual lo establece el Estatuto de los Refugiados de la ONU".
Cabe acotar que el 6 de diciembre de 2005, el CEPARE resolvió iniciar el trámite de la solicitud de refugio político presentada por Pascual Pichún Collonao. La petición había sido expuesta en documento reservado, el 15 de noviembre del pasado año por los abogados Héctor Luis Trajtemberg y Carlos Mariano Zamorano, de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. Pascual se encontraba desde fines de 2003 declarado "prófugo" por la justicia chilena y hasta fines de 2005 la policía había realizado improductivos esfuerzos para lograr su captura y posterior encarcelamiento. Las autoridades chilenas se vieron sorprendidas por la decisión de Argentina y de otorgarse el asilo peticionado, es de esperar que pongan objeciones y hagan cuestionamientos a la resolución.
A este respecto, Carimán expresó que “creo que jamás esperaron (los administradores chilenos) que un joven mapuche pudiera hacer uso de su derecho de refugiarse dentro de otro Estado”, al tiempo que agregó que “hay que dejar una cosa clara, si él vuelve a Chile seguramente va a ser encarcelado y también enjuiciado por el proceso que se le está llevando en su contra por ´asociación ilícita terrorista´. Proceso donde muchos peñi ya han pasado, donde muchos de ellos en dos oportunidades han tenido que sentarse en los tribunales y escuchar a los jueces, escuchar a los fiscales”. Por otro lado, es desgarrador el testimonio de Flora Collonao, esposa del lonko y madre de Pascual, al relatar los apremios sufridos por la policía en oportunidad de allanar su morada en busca de sus hijos, el 11 de marzo de 2004: "Yo le dije, mis hijos, no sé dónde están. Y tanto nos molestan a nosotros, y nosotros no somos terroristas. Y más encima llegan con esa prepotencia Uds. no nos tratan con cuidado a uno, hay cabritos chicos, me tienen traumada a mi niñita, tiene 9 años mi hija más chica que tengo. Los niños duermen a saltos. De repente mi niñita cuando está durmiendo despierta asustada diciendo "salgan, salgan; que vienen a hacer acá", mi niñita la tienen media enferma, igual que mi nietecito. A él cuando vinieron la vez pasada investigaciones a allanar, lo apuntaban con las armas, el tiene dos años dos meses (...) mi niñito como que aprendió de todo esto, de repente levanta un palito del suelo y dice "bam bam"; la policía a los niños de chiquititos les está enseñando, y después salen diciendo que los mapuches son terroristas, pero la misma policía les da el ejemplo de cómo nos tratan, los niñitos chicos así como van conociendo, van sabiendo todas las cosas que pasamos nosotros...”
En relación a la violación de sus derechos, la mujer expresó que “ahora a mi marido lo tienen preso por amenaza terrorista, con testigos falsos y sin rostro; no sé cuánto tiempo lo van a tener preso; el día del allanamiento les dije que hasta cuándo nos van a molestar, y la policía me dijo que van a seguir molestando; nunca los vamos a dejar tranquilos, entonces yo me digo ¿Acaso no vamos a tener nunca justicia?. Ya no hayamos qué pensar; qué decir; si nosotros denunciamos todo esto pero no nos toman en cuenta, pero entre los ricos se defienden, nosotros los mapuches no tenemos justicia; hoy día la justicia no existe para el mapuche; si yo hubiera tenido una grabadora el otro día hubiera grabado todos los insultos y los malos tratos que nos dan". Si bien sería más que justo que Argentina diera lugar al pedido de asilo político interpuesto por Pascual Pichún Collonao, por otro lado resultaría paradójico, y pondría en el tapete la claridad con la que se ve “la paja en el ojo ajeno”, ya que en este país, no le tiembla el pulso a nadie a la hora de ordenar represiones y persecuciones contra los mapuches.
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