La muerte del primer anti fémina.
Era una tarde como tantas otras, el callejón estaba sucio.
En la mañana había pasado el antifémina, encolerizado y a la vez muy triste.
Al ver que todos hablaban muy amistosamente, el antifémina sintió
una descomunal rabia en su interior.
No podía entender ¿Cómo las demás personas eran felices?,
¿cómo vivían la vida sin tomarlo en cuenta para nada ?.
Haciendo un esfuerzo sobrehumano se levantó en las patas traseras y erguido completamente
inhaló todo el aire del callejón. Los presentes sintieron que se asfixiaban; el antifémina se regocijaba.
Fueron segundos interminables, el callejón quedó sin un átomo de oxígeno.
Y fué cuando apareció el administrador de la página de plenitud y en un dos por tres abrió
completamente la llave del oxígeno que alimenta a los foros en casos como éste.
El callejón volvió a llenarse de un aire fresco, el administrador de plenitud había salvado al callejón.
... Pero nadie percibió que al estar el callejón lleno de aire nuevo y fresco, el antifémina
no había podido exhalar el aire que egoistamente habia inhalado y es cuando su pobre
e insignificante figura tomó un color púrpura y se fué ensanchando más y más hasta que
explotó regando por todo el callejón el aire nauseabundo que había estado en su interior.
Y perdió su nombre. El dice que el administrador se lo llevó. Pero nadie sabe que pasó con su
nombre. Nadie sabe y ya él no lo recuerda.
FIN
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Isla de Margarita - Venezuela
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