... y todos comenzaron a saltar y bailar. La tormenta había pasado. El adefecio humano se había ido. Todo volvería a la normalidad. A los tiempos de buenas y razonables palabras, entre amigos, entre personas civilizadas y mentalmente sanas. La gente, aunque no decían nada, tampoco escuchaban las vulgaridades y bochornosos insultos que en otrora el antifémina lanzara a borbotones por su fétido hocico. Había una tensa y apacible calma.
Pero justo al tercer día llegó el antifémina, corriendo y gritando de emoción:
"Jíbaro, por fín tuve mi primera experiencia sexual este fín de semana.
Fué magnífico !!!!!", gritaba.
Entonces Jíbaro le dice:" siéntate y me cuentas " ....
... a lo que el antifémina responde:
" No puedo, es que me dolió mucho !!!!"
Copyright JIBARO Inc. Julio 27 de 2006.
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