27 de junio, 2006.
Corazones, me tiré en un lugar llamado “Ch-a-su-Madre el Mundo” y me puse a pensar en mí. Cada vez que me levanto de ahí, (es un sofá) pienso que debería llamarse (el sofá) “M-Vale-M”. Lo curioso es que me vuelvo vulnerable, más de lo que ya soy al escucharme. Y sí, me escucho, con esa vocecita de pájaro azul en un árbol sin hojas y sin nidos. Doy un paso y veo que el mundo, mi mundo, se mueve en torno de ese paso.
En fin, quiero decir que cuando me levanto vivo la realidad real de mi fantasía y me llego a mí en los colores de la luz, me descubro. LOS QUIERO MUCHO Y DESEO LO MEJOR PARA CADA UNO. Yo voy a seguir no sé cuánto tiempo más en “Ch-a-su-Madre el Mundo”. UN ABRAZO.
Sahara.
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