Oiga, que bonito me dice, “diluvio de estrellas”, y me siento como Noé, en el diluvio, empacando a una parejita de cada especie en el arca. También me siento increíble, porque ¿cómo yo?
Entiendo, a veces, como en la película “Amélie”, (la vi ayer) nos hace falta la cajita de hojalata para recuperar la infancia, retratar los ositos y los conejos de las nubes para capturarlos y jugar con ellos, hacer viajar al gnomo para decirle al papá que puede hacerlo, contestar rápidamente la segunda parte del refrán para que nos vean capaces, amenazar con suicidarnos para que nos liberen, jajajajaja. Es divertido, ¿ya vio la película?, es hermosísima, la fotografía, los colores, el ambiente, los personajes. Desde el principio me atrapó con la pregunta ociosa de los orgasmos ¡15! En el cine también me gusta espiar los rostros de las personas para constatar que no soy extraterrestre, que también los demás se emocionan como yo, lanzar piedritas al estanque para que salten dos veces o tres. El Niño Arcoiris dice que Amélie es Sahara y que también él es así, me encanta. Nos hubiéramos juntado desde la primaria ¿no?, me hubiera gustado mucho para que me enseñara a guerrear como lo hace.
Nuevamente gracias por sus consejos y me gusta mucho que esté bien. QUE DESCANSE Y LE MANDO ABRAZOS DESDE MI CORAZÓN.
Sahara.
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