Yo respeto tu opinión y tu forma de ver las cosas. Yo he luchado siempre, por el sentido común. El menos común de los sentidos.
Cuando yo tenía 13 años ingresé a una escuela pública en Colombia en donde realizaban huelgas muy frecuentemente. Cuando a mi clase llegó un muchacho de 18 años, yo tenia 13; a insitarnos a salir a la calle. Yo lo enfrenté, nadie estaba de acuerdo conmigo. Yo expuse mis argumentos él los suyos. Luego la mitad de la clase me apoyó. Las cosas cambiaron, muchas personas que pensaban como yo sólo esperaban a alguien enfrentara esa situación. Y mi argumento fué simple. Si vamos a protestar, hagámoslo en la jornada contraria, osea cuando no haya clases. Todos reiron, pero al final me dieron la razón. No tenemos que soportar lo que no nos gusta. Eso es caldo de cultivo para los tiranos.
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